Europa deja escapar la Laver Cup envuelto en homenajes, huidas e incomprensibles ausencias. Tiafoe decide la eliminatoria tras un agónico partido ante Tsitsipas en el que levantó hasta 4 pelotas de partido. El Resto del Mundo consigue así su primera Laver Cup.
Europa siempre aparece como responsable de todo lo malo que ocurre en el planeta. El Viejo Continente es culpable de imponer la cultura occidental al resto del mundo, de esquilmar los recursos del planeta, de la conquista de América, de la emisión de gases contaminantes, del Imperialismo asiático y africano, del capitalismo más cruel, de la esclavitud y hasta del heteropatriarcado opresor de nuestra sociedad. Esta Europa, que languidece de puro éxito, ha dejado escapar este fin de semana una oportunidad para evidenciar su absoluta superioridad en el mundo…, y en el del tenis también.
A nadie le sorprende esa capacidad innata de los europeos para autodestruirse. La historia está plagada de conflictos internos que han lastrado las relaciones intraeuropeas, pero, también de ellas han salido conquistas como la razón, los derechos, la democracia, la evolución y la igualdad. Lo curioso es que nadie recuerda ya que desde aquí se han exportado esos valores al resto del planeta. Lástima que Europa, en ocasiones, olvide aplicarlos y se presente en la batalla en clara desventaja.
Los más avezados, ya se habrán dado cuenta de que estoy hablando , únicamente, de la Laver Cup. Tenemos que ir hasta la posición nº12 para encontrar a un jugador no nacido en Europa y sólo hay 5 entre los 20 primeros. Pero la cuna de la Ilustración, la Revolución Industrial y de los Derechos del Hombre había olvidado que lo que estaba en juego era ganar la competición, en la que, en condiciones normales, hubiera arrasado. Pero Europa una vez más se enredó en su propio ego. Ya lo hizo el viernes con los fastos de la merecida despedida de Federer. También el sábado con la espantada de Nadal y hoy con la «cagada» griega para no cerrar un partido que hasta en cuatro ocasiones tuvo en su mano.
Europa no venía a esta Laver Cup con intención de ganarla, sino de revelar al mundo su propaganda buenista. La bandera de la Unión Europea que representaba al equipo azul ondeaba en el país del Brexit. Los enemigos en casa. Y para colmo, cedía al gesto de presentar a un Murray sin oxígeno que cayó merecidamente ante el Diablo de Tasmania de Minnaur.
La primera jornada la entregaron al homenaje, totalmente merecido de «Llorer» Federer, pero, todos sabemos que ni él ni Rafa estaban para competir de tú a tú ante la pareja Tiafoe-Sock. Ellos jugaban a otra cosa, alejados de la galería de momentos para la historia que escenificaban los europeos. Tiafoe disparaba al cuerpo de Rafa y Roger con la misma violencia que si estuviera en la final de un Major. Mientras tanto, Europa sólo utilizaba las armas para dispararse a sí mismo y prescindir de los jugadores rusos como castigo a las tropelías de su sátrapa presidente.
El sábado los puntos valían dobles y tanto Djokovic como Berrettini, en individual y en dobles ponían las cosas en su sitio. Nadal decidía abandonar la eliminatoria con los fastos ya acabados y la cabeza puesta en su futura descendencia. Todo parecía sencillo. La superioridad europea se percibía hasta en el equipo rojo.
Pero todo puede ocurrir en el mundo del tenis. La tercera jornada puntuaba por 3, y los triples americanos cayeron como los de Juantxo Hernangómez en el reciente Europeo de basket. Aliassime puso en evidencia a Nole con un partido impecable, Berrettini y Murray caían ante Félix y Sock y la guinda la ponía un inspirado Tiafoe que, tras perder 6-1 en la primera manga, acabó dando la vuelta a un partido imposible en el que el griego dispuso de hasta cuatro bolas para ganar.
Europa se deja su primera Laver Cup envuelta en su insolente superioridad. Australianos y norteamericanos se llevan el primer título de este torneo en el que nunca recordaremos quién ganó pero sí quién nos dejó entre lágrimas. Una mancha en el expediente de Federer que, con un poco de humildad y concentración se podría haber evitado.
¡Cada día escribes mejor!
[…] La ausencia de siete de los 10 mejores jugadores del mundo, todos ellos europeos, deja bien a las claras el absoluto desinterés que algunos tienen por este tipo de competiciones. Si el año pasado, la atención mediática estuvo centrada en la retirada de Federer, que se produjo durante la edición de la Laver Cup de 2022, y que atrajo la flor y nata del tenis, este año, las ausencias han sido la nota predominante. Con un equipo desmotivado, en el que sólo Rublev y Ruud están en el Top10, los jugadores rojos, capitaneados por John McEnroe le han dado una buena lección de actitud y ganas a los europeos. El combinado europeo se vio sobrepasado el viernes en los cuatro duelos. La convocatoria de Monfils y de Fils no dejan de ser un brindis al sol. El primero colocado más allá del puesto 140 de la clasificación, parecía estar recibiendo el homenaje a una larga y extraordinaria carrera deportiva cuyo final empieza a recorrer ya el parisino. Su actitud en el partido que le enfrentó ante Aliassime así lo confirma. El francés estaba más preocupado por divertirse y dar espectáculo que otra cosa, en cambio, el canadiense sólo pensaba en sumar una victoria para su equipo. Ya lo pareció el año pasado, pero es que el equipo azul no acaba de tomarse en serio esta competición. […]