Nadal_2022

El jugador mallorquín ha terminado la temporada con cuatro derrotas consecutivas que no nos deben hacer olvidar los dos Grand Slams y otros dos títulos ATP conseguidos en 2022. Sólo las lesiones le apartaron del título de Indian Wells y de Wimbledon.


Estamos acostumbrados a la exaltación de todo lo que ocurre hoy, ayer es prehistoria. Nuestra memoria no da para más, estamos obsesionados por aquello que conseguimos rápido y no conlleva mucho esfuerzo. El culto a lo inmediato de la sociedad actual invita a las recompensas rápidas, a la sublimación del triunfo cercano, por nimio que sea, y al olvido de los éxitos pasados. Dicho esto, los más perspicaces ya se habrán dado cuenta de que hoy voy a escribir de Nadal, el de los 22 Grand Slams, 92 títulos ATP, 1067 partidos ganados como profesional y metido dentro del Top10 desde el 25 de abril de 2005.

Para los más descreídos, hoy me ayudaré de gráficas para poner de manifiesto que Rafa ni ha tenido un mal año ni hay indicios, a parte del propio que marca el inefable paso del tiempo, de que su despedida esté cerca por bajo rendimiento. En 2022, Rafa Nadal ha liderado la clasificación de Grand Slams ganados, es segundo en puntos de la ATP, tercero en premios y ha ganado al menos un torneo ATP de cada una de las categorías del tenis profesional. Ese es el fracasado año de Nadal.

Olvidamos con excesiva frecuencia que el tenis es un deporte imprevisible. A principios de la temporada, hasta el tercer set de la final de Australia, todos pensábamos que lo de Medvedev era brutal e iba a ser difícil ganarle.
Cuando Nadal encadenó 20 victorias consecutivas, ganó Open de Australia y Roland Garros y únicamente perdió, por lesiones, en la final de Indian Wells y las semis de Wimbledon, pensábamos que, si la salud le respetaba, no habría quien pudiera con él.

Cuando vimos con qué facilidad ganaba Djokovic en Wimbledon, en Roma, y hace poco en Tel-Aviv y Astaná, estábamos convencidos de que si le dejan competir dentro de su actitud antivacuna, el serbio lo ganaría todo. Y llegó París-Bercy, y fracasó ante un imberbe danés.
Cuando Alcaraz empezó a ganar en Miami, Barcelona, Madrid y ya luego en el USOpen, no había quien discutiera que esta generación ya lo iba a ganar todo. Y ahora no levanta cabeza.


En el momento en el que Sinner ganó a Alcaraz en Wimbledon y encadenó muy buenos resultados, yo mismo pensaba que se instalaría en los primeros puestos con el murciano para siempre. Ni siquiera ha acabado entre los 10 primeros.
Cuando Aliassime ha encadenado 3 torneos consecutivos, arrasando en octubre, no había nadie que le excluyera de ser favorito en París o en las ATP Masters Finals. Cayó en las semis de París ante Rune y en el Masters ante un Ruud que no había ganado más de dos partidos desde la final del USOpen.

El tenis es un deporte tan cambiante como espectacular. El estado de forma física y mental hace que pocos jugadores sean capaces de mantener un equilibrio que les reporte grandes éxitos durante mucho tiempo. Si tuviéramos que decir un nombre que compendia todo esto es sin duda Rafa Nadal. Por eso, por favor, que los bocachanclas que anuncian su retirada arguyendo que está acabado, que se lo piensen antes de hablar de este monumento al deporte y a la sensatez. Únicamente pido que las ramas de estos últimos partidos no nos impidan ver el bosque de toda una carrera cargada de triunfos que, durante este 2022, se han ido añadiendo también.

No es alguien que tenga, a pesar de su evidente grandeza, un ego acorde a sus méritos. No suele hablar de él mismo y jamás lo hará en tercera persona. Nunca dirá de sí mismo que pasará a la historia por los éxitos cosechados, pero es evidente que la Historia del Tenis ya no se puede contar sin pronunciar el nombre de NADAL.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

3 comentarios en «EL FINAL DE AÑO DE NADAL NO PUEDE EMPAÑAR UNA GRAN TEMPORADA»
  1. Amigo Fran una vez más dando en el clavo, tú escribiendo e ilustrandonos de todo los que pensamos que el Tenis es un deporte «imprevisible» esa es la palabra bien definida. Gracias por esa defensa de NADAL que todos tenemos en mente pero que hemos sufrido al verlo que por lesión y algún que otro problema no hemos podido gozar con su juego. Pero NADAL por siempre. «como dice José Mota» no te pido que lo mejores solo IGUALAMELO……. Un abrazo

  2. Que Nadal con su edad esté dando el máximo en cada partido dignifica este deporte. Otros de su generación se están arrastrando por las pistas para ganar el sustento, pero sin la pasión que demuestra el manacorí. Una pena que todo tenga que tener un final.

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