Fritz y De Minaur llevan al Resto del Mundo a su tercera victoria en la Laver Cup. El australiano ganó todos sus partidos mientras Opelka no sumó ni un sólo punto. En el equipo azul, Alcaraz sumó 7 de los 9 puntos de su equipo. Esta edición ha contado con el relevo en los banquillos: Noah y Agassi han tomado el relevo de Borg y McEnroe. Europa sigue por delante del equipo mundial, en victorias en la Laver Cup, con cinco títulos.
Los banquillos están más entretenidos que el propio juego de la vida. Álvaro, Begoña, David y Miguel Ángel no han estado en la Laver Cup, pero ya calientan banquillo. El más importante de los torneos de exhibición del mundo del tenis, que se ha celebrado durante este fin de semana en San Francisco, suele atraer más interés por cuanto ocurre en sus banquillos, que por lo que se juega en la pista. En el equipo local, se estrenaba, como fiscal André Agassi. En el visitante, mucho más integrador y convencido de su superioridad moral y deportiva, lo hacía, como abogado defensor, Yannick Noah. Total, que la cosa va de banquillos y en la Laver Cup lo saben. Debe ser por eso, por lo que los hacen como el salón de tu casa, con amplios sofás por los que van pasando unos y otros, acomodándose confortablemente a la espera de que les salga el juicio.
La competición empezó con la filtración inesperada, por parte de uno de los implicados en el proceso, de que la Laver Cup era el torneo más deseado por todos los tenistas de cuantos se disputan a lo largo de la temporada, incluidos los Grand Slam. Rune, que fue quien filtró el bulo, demostraba de esta forma que no sabe lo que es ganar uno de los cuatro grandes y mejor haría con mantener la boca cerrada y centrarse en su juego más que intentar agradar a sus entrenadores, de los que depende. ¿De quién depende de que juegue un jugador y no otro? Pues, de la Fiscalía.
Con todo esto, Europa acabó la primera jornada por delante, con la única derrota de Cobolli ante el debutante Fonseca. Todo parecía que iba conforme a lo esperado, con el tenis gobernado por una Europa con cifras macroeconómicas del ranking que muestran a sólo tres no europeos entre los 10 primeros.
En la segunda jornada bien parecería que Europa hizo un “hermano del presidente”. Esto es, que no se presentó a su oficina porque ni sabía donde estaba, ni a lo que se dedicaba. Cinco derrotas del equipo azul dejaron la oficina de artes escénicas de la Laver Cup muy favorable para el equipo local que, con la puntuación doble del segundo día de competición, ya se las prometía muy felices (3-9).
Cuando no hay puntos ATP, ni oficialidad en el torneo, el nivel de intrusismo crece. El resto del mundo no había convocado ningún jugador del África Center, pero había que enchufar a parejas que no dan el nivel y a las que les hacía ilusión compartir equipo con la florinata del tenis: Opelka, Michelsen. En el proceso de selección se habían quedado Shelton, Paul o Tiafoe, sin duda, más preparados que estos, que no pasan del bachillerato de los ATP250. La profesionalidad de los europeos se tambaleaba el domingo con la derrota de Zverev, cuando la puntuación era triple por cada partido. A los begoños les tocaba esperar desde el banquillo el veredicto a semejante despropósito: la Laver Cup se quedaba en casa.
En todo postureo siempre hay uno que se lo toma en serio. En unos sitios le llaman aforado, en la Laver Cup, Taylor Fritz. El californiano ha dado una lección de profesionalidad en medio de esta opereta del tenis creada por Federer. Ni Alcaraz, ni Zverev han podido echarle mano al nº5 del ranking ATP, y en el caso del alemán, empieza a ser preocupante porque encadena seis derrotas consecutivas con él. Fritz, y el australiano De Minaur, han sido los únicos que han entendido que lo de venir a tu casa para que te la ocupen no está bien, así que han hecho de la Diputación californiana su fuero protector.
Visto desde fuera, con la superioridad europea actual en el deporte de la raqueta, huele a Lawfare. El sainete acabó con el turnismo buscado. Tocaba triunfo para el equipo rojo, tras la victoria europea del año pasado. Hasta ahí, no hay problema. Más de lo mismo. Lo que ha aportado esta edición, sin duda, es más espectáculo desde los banquillos con las llegadas de los nuevos procuradores de ambos equipos, dos showmans metidos a tenistas, Agassi y Noah. Está claro que los banquillos están de moda, lo que pasa es que en San Francisco, a diferencia de España, Alcatraz es la siguiente parada.
Idóneo sería que la próxima parada fuera ALCATRAZ