raquetas

Wilson, a pesar de la retirada de Federer, y Babolat le siguen a poca distancia. Artengo, la marca blanca de Decathlon, entra en el circuito de la mano de Monfils.


Durante muchos años la rivalidad de los tres mejores jugadores de tenis, el famoso Big3, les ha hecho no coincidir ni en la raqueta. Las tres marcas más importantes del circuito se repartían a Federer (Wilson), Nadal (Babolat) y Head (Djokovic). La retirada del suizo ha supuesto un importante retroceso en la puesta en escena de la compañía estadounidense, que busca jugadores de calidad para no caer del podio. La mítica Wilson Pro Staff, que ha utilizado el helvético durante su carrera, como hicieron en su momento Chris Evert, Steffi Graff o el mismísimo Pete Sampras, buscará ahora nuevo estandarte que porte la W en sus raquetas.

El gráfico deja claro que Wilson lidera el número de partidos ATP ganados durante 2022, gracias a la enorme legión de jugadores que lucen la W pintada en el cordaje de su herramienta de trabajo. Tsitsipas es, tras la retirada de Federer el jugador franquicia de la marca de Illinois. La mediocre temporada del heleno ha tenido su prolongación en los españoles Carreño y Bautista, quienes salvo el Master1000 que alcanzó en Canadá el gijonés, no han estado a su habitual altura.

En cambio, si nos atenemos a la calidad de esos triunfos, que se traduce en los puntos ATP, Head, lidera la clasificación por el valor de sus patrocinados. Djokovic es el verdadero emblema de la marca austriaca. El serbio que ha cambiado en varias ocasiones de marca de ropa (Adidas, Sergio Tachinni, Uniqlo, Lacoste), nunca lo ha hecho de raqueta, portando desde sus primeros golpes como profesional la famosa Head Graphene Touch Speed Pro. Las huestes «headenianas» son, sin lugar a duda, las más temidas del circuito tenístico. Promesas como Sinner y Musseti, jugadores consolidados como Cilic, Rublev o Swartzman, aspirantes a todo como Zverev o Berrettini y grandes glorias de este deporte como Murray o Gasquet hacen grande la marca del clavo sobre la punta de un esqui.

En tercer lugar, intentando no perder la estela de las líderes del sector, la francesa Babolat. El fabricante galo, que puede presumir de ser la marca tenística más antigua de cuantas existen actualmente, desde que empezara a fabricar cuerdas hace casi 150 años, cuenta con los dos primeros jugadores del ranking ATP: Nadal y Alcaraz. Este año, la marca fundada por Pierre Babolat ha perdido a Tsonga y pronto seguirán el mismo camino Nadal, Mannarino y Fognini. Pero los directivos galos se han movido perfectamente para atrapar a jugadores que van a liderar el tenis de la próxima década: Alcaraz, Aliassime, Rune y Nakashima.

En cuarta posición aparece Yonex. La marca japonesa vende prestigio, verdadera artesanía y producto de calidad que han llevado desde Navratilova a Wawrinka. En la actualidad, la organización, la limpieza, meticulosidad y dedicación al producto que marca Yonex choca con patrocinados como Kyrgios que no dudan ni un instante en convertir en añicos tanto esmero en uno de sus habituales cortocircuitos mentales. Este año, Ruud, el mayor valor actual de la marca, ha estado a punto de repetir los triunfos de Grand Slams que consiguieran hace años Martina y Stan. El grupo, fundado por Minoru Yoneyama a mediados de siglo pasado, cuenta también con jugadores llamados a grandes logros como Hurkacz, Tiafoe, Shapovalov o Bublik.

En el camino se han quedado prestigiosas marcas que no han podido detener la feroz competencia comercial de un mercado que ha crecido hasta puntos impensables. En el olvido han quedado las Slazenger Jimmy Connors, Ken Rosewall y Fred Perry, las Donnay de Rod Laver, Björn Borg y André Agassi, las Prince de Sabatini, Chang, Coria, Nalbandian y que ahora, como un Llanero Solitario, lleva el espigado Isner o las míticas Dunlop de McEnroe.

El número de cuerdas horizontales y verticales, el hecho de que estén más o menos separadas para conseguir increíbles efectos gracias al «top spin» o el «under spin», el mayor o menor peso, el cuello que sea más o menos aerodinámico o, simplemente, el que sea más o menos larga deberían ser las cuestiones que todo profesional tendría que tener en cuenta a la hora de elegir su herramienta de trabajo, pero no es así. Como de costumbre, poderoso caballero es Don Dinero, y este es él el que decide por qué marca se decantan los jugadores. Federer cerró un contrato para toda su vida de 350000$ anuales con Wilson, lo que no está nada mal. Tampoco se pueden quejar Djokovic y Nadal con Head y Babolat, con contratos que se acercan a los 10 millones de dólares por temporada. Las raquetas son importantes, pero lo esencial empieza donde acaba la empuñadura.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «HEAD, A LA CABEZA DEL RANKING DE RAQUETAS»
  1. Como bien culmina el artículo, lo importante empieza dónde acaba la raqueta. Y viendo a estos grandes jugadores haciendo grandes cosas con cualquiera que sea la marca de sus raquetas, no podría estar más de acuerdo. Francamente, es de agradecer que así sea y no sé convierta en un deporte material-dependiente, véase F1 o Moto-GP en los que la previsibilidad y el aburrimiento se han vuelto la tónica dominante.

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