Los patrocinadores de ropa deportiva pagan millones a sus estrellas en busca de inversión y retorno económico de sus productos. Visten a las figuras del tenis a cambio de millonarios contratos que se renovarán si las victorias afloran y se reducirán si las derrotas aparecen. El gigante estadounidense Nike lidera la sponsorización del tenis si nos atenemos a los puntos y partidos ganados dentro del Top100.


Como cada final de temporada, todos los mortales procedemos al noble acto de soltar lastre de los malos actos cometidos, hacer nuevos propósitos que nos hagan mejores personas y, por supuesto, tirar todo aquello que ya no nos vale. Concretamente, el cambio de ropa suele ser bastante entretenido, ya que habitualmente posponemos hasta el infinito la terrible decisión de tirar aquello que ya no nos vale con la ingenua confianza de que, en el próximo cambio, quizá entremos en esos pantalones en los que desde hace años ya no nos podemos meter. Los jugadores de tenis, probablemente, no tengan este problema, en cambio sí se plantean la complicada decisión de saber si deben continuar con el acuerdo comercial que les ata a su patrocinador, si deben exigirles un aumento por los buenos resultados obtenidos o, en cambio, si deben hacer mutis por el foro tras una mala campaña para que su patrocinador no llame a su puerta con la sana intención de negociar a la baja su contrato de sponsorización.

Los ingresos que obtienen los jugadores colocados en los primeros puestos de la clasificación fuera de la pista, suelen ser mayores a los que obtienen por el dinero ingresado de los torneos del circuito. Sirva de ejemplo, Roger Federer, quien a finales del verano, coincidiendo con su retirada definitiva del tenis, lideraba claramente la lista de ganancias, a pesar de no haber jugado ni un sólo partido en la temporada. A esas alturas de la temporada, los 5 primeros de la lista de ingresos ganaban más fuera de la pista que en el propio desarrollo de su profesión.

Las empresas apuestan por jugadores para patrocinarlos teniendo en cuenta sus éxitos deportivos y su marca personal. Federer y Nadal destacan en los dos aspectos. Pero es por lo segundo por lo que sus ingresos son tan altos. Tienen carisma, una impresionante capacidad para comunicar en sus apariciones públicas y su imagen acaba identificando a la marca, a la que se le atribuyen todos las virtudes que atesoran estos dos grandes profesionales. La habilidad para conectar emocionalmente con el público, su compromiso con causas sociales y tener vidas estables sin escándalos morales ni financieros son la verdadera razón que justifica el caso de Federer, Nadal o el mismo Nishikori, icono japonés del tenis.

La legión Nike, encabezada por Nadal y Alcaraz, los dos primeros del ranking, lidera las inversiones en el tenis, pero también el reembolso económico que esto le produce al gigante norteamericano. Cuando una marca queda asociada a una persona con el perfil de Nadal o de Carlitos, ésta es percibida como poseedora de los mismos valores positivos que ellos emanan, y aumenta sus ventas. Por expresarlo en términos de marketing, todas las telas y calidad de las camisetas pueden ser similares, pero solo las marcas que visten ciertos deportistas se distinguen del resto como mejores, sin importar cuál sea el producto.

A pesar de los pingües beneficios que aportan las marcas de ropa a los tenistas, resulta sorprenderte comprobar como jugadores del nivel de Mannarino o Karatsev son capaces de jugar buena parte de la temporada renunciando a estas ganancias que les proporcionan las casas deportivas.

En España, líder absoluto en el plano deportivo, no podemos decir que las cosas nos vayan igual de bien en las cuestiones empresariales, ya que sólo Joma aparece bien colocada entre los primeros patrocinadores del tenis. La marca toledana, que se inició en el mundo del fútbol, ha encontrado en el deporte de la raqueta un verdadero filón con figuras como Pablo Carreño, Albert Ramos, Pedro Martínez o los foráneos Joao Sousa, Francisco Cerundolo o Thiago Monteiro.

Hablar de Nike y Adidas es hablar de los dos grandes retailers del sector deportivo por excelencia. A ellos se han unido en los últimos años marcas de enorme prestigio como Asics o Lacoste quienes han abierto una importante herida, sobre todo, en la marca alemana Adidas. Los discretos resultados obtenidos durante 2022 por Tsitsipas, Zverev y Thiem sólo han sido compensados por Auger-Aliassime, lo que ha provocado que la presencia del gigante de las tres rayas se haya reducido considerablemente. Un ejemplo de esta pérdida de cuota de negocio se manifiesta en Sebastian Korda, un claro valor en alza del tenis que durante 2022 ha cambiado de Adidas a Nike.

Camino diferente fue el que trazó Federer en 2018, cuando terminó un contrato de 10 años con Nike por el que cobraba 7,5 millones de dólares al año. Se rumorea que su nuevo papel como Embajador Mundial de Uniqlo le reportará 22,5 millones de dólares al año hasta 2028. Sin duda una cantidad demasiado elevada para el retail japonés que, hace unos años dejó escapar a Djokovic y este año ha vivido la inactividad de Nishikori y la retirada de Federer, lo que le ha supuesto una ausencia absoluta de Uniqlo en el circuito. 

Los éxitos actuales de Nike, Asics, Lacoste o Adidas son el claro ejemplo de multinacionales comprometidas con el tenis y el trabajo bien hecho, pero también favorecidos por los caprichosos gustos del público. El beneficio de los patrocinadores se construye con el esfuerzo diario, como el de los propios jugadores. Las glorias presentes no garantizan futuros exitosos, como ya le ocurrió a grandes empresas como Rossignol, Donnay, Slazenger, Ellese o Prince, que coparon una época muy importante del tenis y ya casi nadie conoce. En el tenis, nada se consigue sin esfuerzo y todos, para lograr los más altos triunfos, tienen que sudar la camiseta…, hasta los que las hacen.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

5 comentarios en «LAS MARCAS QUE MARCARON LA DIFERENCIA EN 2022»
  1. Amigo Fran, enciclopedia total de datos, marcas y dinerito al bolsillo de cada uno de nuestros más queridos deportistas y particularmente en el Tenis. Supongo que esas marcas tienen bien estudiado sus beneficios. Lástima no hemos llegado a eso, cuando por entusiasmo lo hemos merecido…..,

  2. Me ha gustado el estupendo análisis de aquellos otros intereses que rodean el mundo del tenis (y de casi todos los deportes)
    Yo, practicante, aún sigo guardando esas joyas tanto en la indumentaria como en los útiles necesarios para su práctica… Aun tengo alguna donnay alguna Prince y avasari…., recuerdos de otros tiempos

  3. Me ha sorprendido gratamente este artículo. Y la razón es que se mueven grandes cantidades de dinero en un deporte individual. Todos estamos acostumbrados a identificarnos con un equipo de fútbol, baloncesto, etc. Pero tratándose de jugadores de tenis, que rara vez tienen algún distintivo en su indumentaria que hagan que te identifiques con sus prendas, no deja de ser francamente impresionante el dinero que llegan a endosarse.

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