Djokovic Oro

Novak Djokovic completa su increíble palmarés con el único título que faltaba en sus vitrinas, el de campeón de los JJOO. De esta forma se asegura el título de mejor jugador de la historia del tenis tras una carrera de rivalidad con el Big3. La final de París 2024 se recordará como una Oda al tenis en la que, sólo el mayor acierto del serbio en las muertes súbitas, decantaron el duelo del lado del balcánico.


Novak Djokovic no es catalán, pero lo parece. Tras muchos años de esfuerzos, reivindicaciones e, incluso, engaños, ya tiene todo lo que perseguía. Nada tienen que envidiar los 24 Grand Slams a una sonrrojante Amnistía: a la misma altura están 40 Master1000 que unos injustificados indultos, o hasta podríamos asegurar que es equiparable este histórico triunfo olímpico con la condonación de la deuda y la financiación singular; pero la obsesión de unos y otros por acaparar éxitos me recuerda mucho a cuanto ocurre en el noreste peninsular. Esa ambición que muestran ambos, en cuanto tienen la más mínima oportunidad, ha hecho que, esta tarde, Novak Djokovic, el más grande de los tenistas de todos los tiempos, cumpla todos sus sueños y, esta semana, con la connivencia del jefe de todo este tinglado, una región española, en su día adscrita al Reino de Aragón, acabe con la solidaridad territorial y la igualdad de los individuos.

La voracidad y perseverancia del balcánico no se remontan al 11 de septiembre de 1714, pero casi. Lo de Djokovic es una larga carrera de ambiciones que se iniciaron en Amersfoort, en 2008, un humilde ATP250 en Holanda, hasta esta medalla de oro que cierra la perfección del tenis han habido 97 victorias más, lo que le coloca a las puertas del centenar de títulos ATP. Un nuevo reto por el que luchar, porque encontrar uno empieza a resultar difícil. En aquel primer torneo el serbio soñaba por alcanzar a sus dos referentes del tenis, Federer y Nadal, ahora, acabados estos Juegos Olímpicos, el de Belgrado ha colocando su gesta en cotas casi inalcanzables para los que vengan soñando con superar a Don Novak Djokovic.

Esta final olímpica del tenis ha sido la escenificación perfecta de un cambio generacional en el tenis. Una oda a este maravilloso deporte interpretada por dos virtuosos de la raqueta. Djokovic ha afinado más las cuerdas en los momentos decisivos para que la medalla de oro se quede en su cuello. Casi tres horas de partido para, tan sólo, dos sets que se han tenido que decidir en sendas muertes súbitas. Ni un sólo break en las doce veces que cada uno de ellos han estado al saque. Las opciones del murciano para romper el servicio se fueron desvaneciendo por culpa del efectivo saque de Nole, que siempre salía en su ayuda. Las del serbio, se topaban contra el vistoso catálogo de golpes que gasta el de El Palmar: 7-6, 7-6.

Djokovic, que únicamente tenía una medalla de bronce en los JJOO de Río de Janeiro 2008, tiene ya la pieza dorada que le faltaba en sus vitrinas. A partir de ahora, todo lo que le venga no servirá más que para agrandar las distancias con el resto de los mortales, porque ya nadie duda que el serbio es el más grande de todos los tiempos en este deporte.

En tiempos de politización de la justicia, nadie mejor que Carlitos Alcaraz para hacer las veces de defensor de los intereses patrios, defendiendo, como si fuera el mismísimo juez Marchena, el orgullo nacional. En frente, en su cruzada contra Hispania, un Djokovic cuyas lesiones en poco se parecen a las de la gran Carolina Marín. El serbio finge males para despistar a su electorado y sus rivales. Contra Tstsipas, en cuartos amenazó con el abandono. Aquí, en España, por los cuartos no abandona nadie.

Poco me gusta encontrar paralelismos entre un balcánico y Cataluña, analogía de terribles recuerdos, pero si la financiación singular fuera para España, ¿por qué no la han hecho antes? A Djokovic le ha costado más de dos décadas en erigirse el GOAT del tenis. Además, sus triunfos no suponen ninguna pérdida en el resto de los jugadores del circuito. Al final, va a resultar que estoy equivocado y Nole no es catalán, pero Cristobal Colón, ese navegante que confundió su destino, cuando llegó no sabía dónde estaba, y todo con dinero de los españoles…, ese sí tenía pinta de serlo.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «DJOKOVIC YA TIENE TODO LO QUE QUERÍA»
  1. Estupendo artículo, apreciado Fran: pues si, ya, ahora, aunque me cueste reconocerlo, podemos encumbrar al gran Nole en la cúspide del tenis, como el mejor de todos los tiempos. Y me duele porque siempre había mantenido a nuestro queridísimo Rafa Nadal, como el GOAT del tenis. Y tengo que rendir pleitesía ante el antipático Nole, por el mérito que tiene, el haber coincidido con los otros dos más grandes del tenis mundial, Federer y Nadal.
    Pero te digo una cosa, amigo Fran: el «Marciano», nuestro Carlitos, si le respetan las lesiones, porque es descomunal el esfuerzo que hace en todos los partidos, le va a superar en «tooo», y dentro de unos cuantos años te lo recordaré, jejeje.

  2. Dentro de unos cuantos años… «te lo recordaré», dice el gran Domin.
    Yo creo que dentro de esos años que habrán de pasar estaremos mas pendientes de otras circunstancias que al estar produciendose en estos momentos cambios tan importantes como a los que nos está dirigiendo nuestro «gran dictador», podría ser que la Región de Murcia ya no fuera España, al igual que otras actuales regiones que hoy conforman nuestra piel de «toro» y a lo peor nos sienta hasta mal, que un exrepresentante de esta nuestra España de hoy, alcance los méritos para un país limitrofe con lo que quede del Estado Español, Comunidad de Madrid y poco más.
    Esperemos que no y que el Sr. Carlos Alcaraz sea deportista español y supere el listón tan alto que ha puesto el Serbio Djokovic

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