NAdal-Alcaraz-JJOO

Nadal hoy sí estaba dispuesto a hablar para mayor gloria de su magnífico expediente profesional. Tras haber caído en la modalidad de individuales en estos JJOO, el mejor deportista español de todos los tiempos, se ha empecinado en colgarse otra medalla olímpica en su cuello junto a Carlos Alcaraz, el más firme relevo de su gesta deportiva en nuestro país. Esta tarde, la pareja española se ha impuesto a la holandesa, con claridad…, pero en el super-tiebreak del tercer set. Cada día estamos más cerca de la foto más esperado de estos Juegos Olímpicos de Paris 2024.


Seguro que estás contando los días para marcharte de vacaciones, si no tienes la desvergüenza de estar ya disfrutándolas. Si es así, me gustaría contarte una serie de cosas para que sigas desconectado, de la realidad pero te reviente la cabeza con las cosas que están ocurriendo. La canícula estival nos devuelve lamentos climatológicos injustificados en tiempos de trabajos poco forzados, neveras llenas y horas de aire acondicionado. El agua fresca del botijo, las noches sentado al fresco y los abanicos en plena acción parecen ser reminiscencias de un pasado de raquetas de madera, pelotas blancas y jugadores que no maltrataban la pelota como los actuales. El caso es que, hasta cuando no hay grandes noticias, el tenis cobra protagonismo.

España va como un cohete, dicen algunos, pero tras cuatro días de JJOO nuestro medallero sólo luce una discreta medalla de bronce en la que ni el contrincante japonés acabó con el protocolario saludo, ni parece suficiente para las expectativas creadas. Como de costumbre, el tenis sale al rescate de tamaño fracaso para revertir la realidad. Eso sí, al menos tiene la decencia de hacerlo con juego limpio y jueces imparciales, lejos de los insostenibles resultados electorales venezolanos. El tenis español pretende gobernar el circuito mundial por una legislatura más y, lejos de apelar al juego sucio de corrupción electoral sale aclamado por un público enfervorecido con Alcaraz y, sobre todo, con Rafa Nadal.

El de Manacor calló ayer ante un juez implacable que no perdona desviación alguna de las leyes del buen tenis. El presidente de los éxitos del tenis español buscaba defenderse con argumentos que demuestran su inocencia absoluta. Djokovic bombardeó a Rafa con preguntas que el balear, aunque pudo apelar a su derecho para no declarar delante de quienes le han visto ganar 14 Roland Garros, sí decidió hacerlo. Aún así, las primeras respuestas no parecieron muy convincentes para un serbio acostumbrado a repartir justicia sin que le tiemble la mano: 6-1 en el primer set. La segunda manga, en cambio, sirvió para que Rafa hiciera un alegato de toda su carrera profesional, en esta ocasión, defendiendo su honor y el de su patria. Con su derrota, Carlitos Alcaraz recoge el testigo de opciones de Nadal para luchar por otra medalla de oro para España.

Rafa es admirable en todos los vértices de su vida. El manacorí fue lo único decente de una patética ceremonia de inauguración y hoy ha vuelto a salvar la imagen del tenis español con una merecida victoria, junto a Carlitos, ante el equipo holandés. Hoy ha vuelto a dar la cara en el partido de dobles ante la pareja de holandeses, en la que ha vuelto a erigirse como defensor de los valores deportivos patrios, Rafa, a pesar de estar muy enamorado del tenis, ha preferido hacer declaraciones sobre la pista para parecer más creíble. Y vaya si lo ha sido dando un pasito más en su objetivo de colgarse una medalla más para su país. A Nadal, desde ayer, la afición española, no le quiere de una forma normal, a Rafa ya se le quiere el «dobles».

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «NADAL, TE QUEREMOS EL «DOBLES»»

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