Inéditas semifinales para el más importante de los Master1000 de la temporada: Dimitrov-Norrie y Bashilasvili-Fritz. Ninguno de los semifinalistas está entre los 25 mejores del ranking.
Ahora que las subidas de la luz, los volcanes y los juegos del calamar han apartado de la actualidad informativa al maldito COVID19, nos enfrentamos todos a la ansiada «nueva normalidad». Si alguno pensaba que se iba a parecer en algo a la que dejamos a principios del 2020, me temo que está equivocado. El ATP Master1000 de Indian Wells avisa de la existencia de una nueva y diferente realidad.
El conocido como quinto Grand Slam del circuito marcó el inicio de las restricciones allá por marzo del año pasado, siendo el primer torneo grande cancelado por la pandemia. Ahora, el cambio en el calendario, ha permitido que se dispute Indian Wells, confiando en que la luz que, todos vemos ya al final del túnel, sea definitiva.
Pero nadie hubiera sospechado que la vuelta a la normalidad sería tan anormal. Cuatro jugadores, que no están dentro de los 25 primeros del ranking ATP se van a disputar el cetro californiano: Cameron Norrie, Grigor Dimitrov, Nikoloz Bashilasvili y Taylor Fritz. Ni el más avezado pronosticador hubiera acertado tan sólo uno de los semifinalistas del torneo. Todos hubieran incluido, al menos, un favorito. Esta es la razón por la que, parece obligado, hacer las debidas presentaciones:
GRIGOR DIMITROV. El más conocido y el más laureado de los cuatro. A sus 30 años parece reverdecer viejos laureles. Ahora ya no siente la presión de convertirse en el sucesor de Federer, pesada vitola que tuvo que soportar durante muchos años y que tenía su origen en la elegancia de su juego. Es el único de los cuatro que ya sabe lo que es ganar un Master1000 (Cincinnati, 2017), en el que fue su mejor año y que concluyó con la victoria en el Masters Nitto Finals. Desde entonces, las cosas no le han ido bien y pasó del nº3 del ranking a ocupar el nº78.

Pero esta semana hemos vuelto a descubrir al búlgaro en su mejor versión. El cuadro que ha tenido no ha sido sencillo. Al cañonero Opelka lo desactivó en dos sets, pero a Medvedev, claro favorito para ganar el torneo, y Hurkacz, auténtica revelación de la temporada, tuvo que remontarles una manga. Ahora, en semifinales, se verá las caras con Norrie.
CAMERON NORRIE. Si para el búlgaro 2017 fue su año, estamos seguros que Cameron Norrie siempre dirá que la temporada de 2021 fue la de su confirmación entre los grandes del tenis. Empezó siendo 74º en la clasificación ATP y ya amenaza con entrar en el top 20. Durante estos meses ha ganado su primer torneo ATP250 (Los Cabos, México), ha sido finalista en otros cuatro y ha superado a dos jugadores top 5 (Thiem y Rublev).

Sin duda, el despegue de este británico, nacido en Sudáfrica, criado en Nueva Zelanda y que ha realizado sus estudios universitarios en EEUU ya se ha producido. Ahora viene la fase de la consolidación, para la que trabaja día a día con la inestimable ayuda de Facundo Lugones, su entrenador. Las sensaciones no pueden ser mejores. El 6-0, 6.2 que le endosó al «peque» Schwartzman explican el espectacular estado de forma con el que ha llegado a sus primeras semifinales de Master1000.
NIKOLOZ BASHILASVILI. Pura dinamita. El georgiano aparece y desaparece de las rondas finales de los torneos como lo hace el Guadiana por tierras manchegas. Su fragilidad mental y poca predisposición para el sufrimiento determinan su juego. A Nikoloz le quema la bola y al tercer o cuarto intercambio ya tiene decidido el tiro final. Ruleta rusa, georgiana, en este caso. Pero, en ocasiones, el cargador está caprichoso, cuestión de probabilidades.

En este Indian Wells sufrió contra Albert Ramos, superó con relativa facilidad a Khachanov en dos sets y arrasó a Tsitsipas en la primera manga de su partido de ayer. Después, su juego anárquico en el segundo set le jugó una mala pasada, para al final, en el tercero superar a un desdibujado Stefanos y alcanzar sus primeras semifinales de un Master1000. Ahora bien, no hay que despistarse porque el georgiano, ganador de 5 torneos ATP, 3 de ellos ATP500, puede ser el tapado del torneo. Su tenis no conoce límites, eso sí, en la mano de Fritz está mostrárselos.
TAYLOR FRITZ. El más jovencito de los cuatro. Ganador sobre la hierba de Eastbourne en 2019, esta temporada no estaba siendo la mejor del californiano. Tan sólo podemos destacar un puñado de semifinales en torneos ATP250 que le han hecho perder 10 puestos en el ranking. Una de ellas, la de Doha en marzo, en la que se vio las caras contra su rival en estas semifinales de Indian Wells: Bashilasvili. Allí, el de San Diego peleó el primer set, cayendo en el tie break, para ser luego claramente superado por el que sería ganador del torneo con un inapelable 6-1.

Ahora las cosas no serán iguales. Fritz ha demostrado que no es sólo un jugador de ataque y que es capaz de controlar las situaciones de máxima tensión. Ayer tuvo la fuerza física y mental para levantar un 2-5 en contra en el tercer set, con dos pelotas de partido incluidas, ante Zverev.
Fritz-Bashilasvili: Dos pegadores en busca de control y orden en su juego se verán las caras por un puesto en la final.
Y mientras tanto, otra ocasión perdida por los Medvedev, Tsitsipas, Zverev, Rublev, Berretinni… Es difícil llegar, pero más lo es mantenerse. Ellos nos están mostrando la grandeza de los Federer, Nadal y Djokovic. Cuando todos esperábamos que ellos serían los sucesores del Big3 aparecen un grupo de invitados de piedra que con ilusión y esfuerzo alcanzan sus sueños.
La pandemia ha pasado y sólo nos queda la mascarilla, esa que nos protege de los virus y nos impide conocer a quien hay detrás de ella: los cuatro semifinalistas de Indian Wells.
Fabuloso artículo, muy buena información de los cuatro tenista que han llegado a semi. Bienen apretando unos jóvenes y otros no tanto, pero este bello deporte se nutre de todos estos sobresaltos en beneficio del aficionado. Estupendo Fran
El hecho de que un grupo de tenistas esté en condiciones de dar el salto para relevar al Big 3 y ya haya otro, compitiendo con el primero, hace del tenis actual, un maravilloso espectáculo; a todo ello hay que sumar la posibilidad de que a medio plazo, Nadal y Federer, quizás Murray?puedan volver por sus fueros. Todo ello convierten a este deporte en algo distinto a los demás, cualquier joven desconocido en una fase previa y en cualquier partido, puede dar la campanada. Ahora bien, Novak Djokovic sigue ahí. El paso del tiempo y la lenta erradicación del COVID, quizás nos lleve a nuevos partidos y nuevas caras.