Gulbis se une al ramillete de talentosos jugadores que están dispuestos a brillar más por sus declaraciones desafortunadas que por canalizar su extraordinario juego con entrenamiento y esfuerzo. Paire, Bublik y el mismísimo Kyrgios nos tienen acostumbrados a sus salidas de pata de banco. Ahora se incorpora al grupo el hijo del multimillonario magnate del petróleo de Letonia.
Casi nadie recuerda ya a Ernest Gulbis. Excelente jugador llamado a grandes hitos en el tenis desde que de pequeño derrotaba en categorías inferiores a un tal Djokovic. Llegó a ser Top10 y ganó 6 torneos ATP250 pero su falta de compromiso y capacidad de esfuerzo para entrenar duro le han separado de mayores glorias. Quizá el hecho de ser hijo de un multimillonario letón haya influido para definir ese carácter indomable que le ha generado problemas durante toda su carrera deportiva. A pesar de su enorme calidad sólo ha pisado las semifinales de un Grand Slam en una ocasión (Roland Garros, 2014). Ahora aparece en el puesto 375 de la ATP, lo que le obliga a jugar torneos Challengers. Ha sido ahí donde ha vuelto a enseñar la patita el bueno de Ernest.
Gulbis está disputando la previa del Challenger de Trieste, en Italia, adonde venció al francés Matteo Martineau para entrar en el cuadro final. Eso no fue óbice para que el jugador letón volviera a liarla en el momento de concluir el partido. Al saludarse con su rival iniciaron una discusión por su ya conocida ligereza verbal: “Yo gané, tú perdiste. Aprende a jugar tenis. Honestamente, jugué como la mierda y aún así te gané”. Gulbis en estado puro. Resultan aún más impactantes estas declaraciones viniendo de un jugador de élite que ahora se arrastra por torneos menores y que, lejos de tirar de humildad, sigue mostrando esa superioridad que el tenis y la cuna le han regalado.
Antes, en 2009, ya tuvo problemas en Estocolmo por requerir los servicios de prostitutas en su habitación de hotel en un país en el que estas prácticas están muy penadas. Cuatro años más tarde reconoció haber dejado el tabaco y el alcohol. No contento con asumir su fracasada carrera deportiva, el letón es de los que tiene especial gusto por sacar la lengua a pasear. Gulbis, que acostumbraba a llegar a los torneos en jet privado, no tenía reparo en criticar el ranking: “veo algunos de los nombres entre los 50 primeros y me quedo muy sorprendido” para acabar acusando a sus compañeros con frases como: “algunos jugadores son princesas”. Hace tan sólo unos meses se presentó en el Open de Australia con un estado de forma lamentable, muy alejado de lo habitual en un tenista profesional. Así es este niño mimado del tenis que sólo tiene relevancia ya por cuestiones alejadas del juego.
Esta misma semana, otro que tal baila: Alexander Bublik. Tras caer derrotado en Newport sorprendió a propios y extraños con una de esas declaraciones que, tras oírla, no sabes donde meterme: «Tuviste mucha suerte. Deberías poner el dinero de tu premio en rojo. Vas a ganar a lo grande«. El bueno de Cressy demostró que no sólo en la pista fue mejor al responderle con cierta sorna: «Me disculpo por tener suerte».
El kazajo se ha unido a Paire a la hora de declarar, en el caso de ellos más por pasiva que por activa, su falta de pasión por el tenis: “Odio todos los días tener que jugar. Para ser sincero no veo un punto positivo en ser tenista. Solo juego por dinero. Si no hubiera dinero en juego, me detendría de inmediato”.
Bublik, Paire o el mismísimo letón, claramente pasado de kilos, deberían ir pensando en la retirada con el fin de cumplir el sueño de dejar el tenis, en el caso de los primeros y para que, en el caso de Gulbis, su perfil deportivo no se desfigure todavía más.
Suscribo absolutamente todo lo reseñado en el artículo. Ciertamente personas como las aludidas, hacen daño al colectivo en el que se desenvuelven y en este caso «el tenis»; bien harían en reflexionar y en cambiar sus actitudes.
Hola amigo Fran, creo que hay que diferenciar, no es lo mismo un tonto del circuito que declara abiertamente jugar por dinero, es correcto, es su trabajo…y habrá muchos más que lo hacen y no lo dicen. Que un tonto que declare o no, que juega por dinero, tiene faltas de respeto con los compañeros, espectadores, entrenadores y todo el que se le cruce… Cómo en este caso Gulbis, en otros muchos kyrgios, el mismisimo Tsisipas tambien en alguna ocasión ha hecho declaraciones despectivas hacía algún compañero….pero a Paire yo al menos no le he visto ese tipo de salidas de tono. Un respeto a D.Benoit Paire.
Una muestra más del mantra que se repite en Marketing sobre que ninguna publicidad es mala. Este tipo de declaraciones y salidas de tono son la única manera que tienen muchos jugadores de que la gente los conozca y hable de ellos, ya que sobre la pista no pueden o quieren destacar. Es una pena porque en el deporte y, especialmente en el tenis, no todo vale.
Amigo Fran, así es TONTOS y CREIDOS porque claro con Fortuna todo vale y creo que como en otro artículo anterior todo esto viene dado por falta de respeto y niñatos con mucha fortuna y con ello pueden ofender y hacer en el circuito lo que les da la gana. Por tanto nada más lejos hay que dejar ir, sanciones para no poder competir por mal comportamiento. Muy buen articulo….
Pues esta claro que en tenis.. Como en cualquier otro deporte la remuneración es importante… Muy importante pero existe una línea que nunca se debería traspasar…. El respeto a los contrarios tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Últimamente nuestra sociedad da cancha a esas personas cuyas opiniones y actos manchan los deportes que practican y a los aficionados que siguen esos deportes…. Porque a «sus seguidores» les encantan esas salidas de tono…
no entienden la esencia del deporte…