La ATP permitirá la ayuda del entrenador durante los partidos. La medida se adoptará con carácter de prueba durante la segunda parte de esta temporada.
El tenis es un deporte tradicional, pero no tanto. Las cosas van cambiando, aunque despacito. Resulta curioso decir esto a una semana de sumergirnos en el rancio túnel del tiempo de Wimbledon, con sus absurdas reverencias e inmaculados atuendos. Por eso, todos hemos recibido la noticia como un soplo de aire fresco. La ATP va a poner a prueba, durante la segunda parte de la temporada 2022, la medida de aceptar las instrucciones del entrenador desde la grada. Eso sí, la autorización explicita que esta debe hacerse cuando el jugador se encuentre en el mismo lado que su pupilo, siempre que se traten de frases cortas y sin que, en modo alguno, pueda entablarse un diálogo entre ambos. Para que lo entiendan los más modernos, la ATP acepta el coaching.
Durante mucho tiempo nos hemos preguntado por qué se privaba al espectáculo del tenis de la aportación del entrenador que ayudaría a su pupilo durante el partido a tomar decisiones más apropiadas en esos momentos de bloqueo por los que pasa cualquier jugador durante el encuentro. La distancia, la tranquilidad y la sabiduría desde la grada de alguien, a quien religiosamente paga el tenista, parece una medida coherente, pero el tenis tiene a gala ser diferente.
Esta semana hemos presenciado una nueva «espantada» de Gilles Cervara mientras su pupilo, Medvedev, le increpaba, no sabemos por qué, cuando lo que no funcionaba era su juego. En caso de haberse permitido recibir indicaciones, el entrenador hubiera intentado calmar a su jugador utilizando los códigos trabajados por ambos en los entrenamientos.
La ATP trabaja constantemente por innovar en el tenis, por mucho que nos parezca que todo se mantiene igual desde la noche de los tiempos. El ojo de halcón, la muerte súbita o el super tie-break son alguna de esas innovaciones que llegaron para quedarse. El laboratorio de pruebas suele ser las finales de la Next-Gen.
Para algunos, incluido Federer, lo que hace especial a este deporte es que se trata de una lucha individual del jugador desde el momento en que pisa la pista. El protagonista debe buscar, sin ayuda de nadie, las soluciones durante el partido manejando su cuerpo y su mente. Esa combinación de control de las emociones y puesta en práctica de la estrategia aprendida son un valor añadido del tenis. Por otro lado, los defensores de mantener las cosas como están, apelan a que se podría dar el caso de situaciones de desigualdad en aquellos jugadores, cada vez menos, que viajan sin su entrenador.
En cambio, hay tenistas partidarios de la participación activa del entrenador durante el partido. Es el caso de Tsitsipas, de quien siempre se ha dicho que viene haciéndolo desde hace años. Para los que defienden la ayuda del entrenador el argumento radica en que no tiene sentido que a quien el jugador paga, como miembro de su equipo, no pueda participar del partido activamente. No entenderíamos que en fútbol o el baloncesto el entrenador no diera indicaciones. No cabe duda que el espectáculo ganaría muchos enteros y el papel de los entrenadores cobrara mayor protagonismo en el circuito.
La habitual picaresca de todos los torneos en los que resulta chocante ver un amplio catálogo de gestos y señas aprendidos pretendiendo burlar a los jueces de silla, va a desaparecer. Técnicamente, el coaching existe ya, y sólo en raras ocasiones supone una sanción. Su legalización va a evitar absurdas situaciones que convierten al juez de silla en un policía.
Una vez más nos dirimimos entre progresistas, siempre dispuestos a adoptar cualquier medida nueva en aras de adaptar a los tiempos que corren al tenis, y los conservadores, que se enfundan en el lema de «si así funciona, qué necesidad tenemos de cambiarlo».
Danos tu opinión. ¿Crees que es una medida oportuna que va a contribuir a mejorar el espectáculo o consideras que es desvirtuar la esencia del tenis?
Muy de acuerdo en que es un deporte individual y que parte de su encanto es ver cómo los jugadores lidian con los vaivenes emocionales del partido y que forma parte del juego de grandes como Rafa o Federer. Solo el tiempo dirá si es un avance o si pierde atractivo. No está mal una renovación de vez en cuando para que no se queden anclados en el pasado y busquen formas de enganchar a más aficionados.
En mí opinión creo que se desvirtúa un poco. No obstante entiendo que «El protagonista debe buscar, sin ayuda de nadie, las soluciones durante el partido manejando su cuerpo y su mente.» esa búsqueda es un hecho diferenciaal para con otros deportes.
Dicho todo ello, no creo que está medida cambie mucho y ojalá le valga a sujetos como «Kirgios»
A Kyrgios le da lo mismo esta medida. Él no tiene entrenador.
Buen artículo, estoy de acuerdo el tenis es un deporte individual, sobra la ayuda del entrenador
Yo soy de la opinión que vendrá bien, para el jugador que acepte esas indicaciones de su entrenador, sobre todo para tranquilizarlo cuando las cosas no van bien, creo así se evitará en algunos su mal comportamiento en la competición. Todo sea para bien
Pues todo evoluciona.. Unas veces para bien… Otras no tanto
Los consejos durante el partido se hacen llegar de muy variadas y entreveladas formas… Movimiento en gorra para indicar una u otra fórmula para cambiar el sentido y la fórmula de juego… Si… Muchas circunstancias y fórmulas previamente preparadas son actitudes entre el equipo y el jugador.. A partir de ahora no habría que buscar artimañas para esos entreveladas consejos… A pero eso sí… Cuando se encuentren al lado que toca jugar al pupilo… Para evitar aconsejar a grito pelao… El tiempo dirá si es bueno o no… A mi.. Me gusta que los consejos y estrategias sean entrenados y preparados antes…. Aunque alguna vez eche en falta que alguien me sacará de mi tozudez… Pero… El tiempo nos enseñará si es a mejor.. Si no se nota o… Como casi siempre que algo cambia…. Se malinterpreta y desvirtúa el porqué del cambio produciendo abusos…. Tiempo al tiempo y que sea para bien