Con Zverev, vigente ganador del torneo, sumido en una importante crisis de juego, Djokovic y Nadal buscando la forma para su objetivo parisino y las ausencias de Federer y Medvedev, dejan un Open muy abierto para la nueva savia del tenis. Tsitsipas, Rublev, Ruud y, como no, Alcaraz, alternativas para conquistar Madrid.
Este próximo domingo 1 de mayo arranca el cuadro principal del más importante de cuantos torneos de tenis se disputan en España, el Mutua Madrid Open de categoría Master1000. A la espera del sorteo del cuadro, previsto para el próximo viernes 29 de abril, ya podemos asegurar un extraordinario plantel de jugadores, crítica y público.
La vigésima edición del torneo, ingeniosamente presentada con el lema “vente al veinte”, es una de las más abiertas de cuantas se han disputado hasta ahora. Esta circunstancia, en la que no hay un claro favorito, lo hace aún más atractivo para el público. Trataré de explicar en las siguientes líneas por qué cualquier cosa puede ocurrir.
Djokovic.
El todavía nº1 del ranking sigue lejos de sus mejores momentos. Alejado de la competición por su negativa a vacunarse de COVID19, el serbio no aparece en las quinielas de nadie para hacerse con el torneo. Es más, tras haber dado señales de recuperación llegando a la final del ATP250 de Belgrado, las sensaciones del 6-0 que le endosó Rublev en el tercer set, ponen de manifiesto que Nole está a años luz de su nivel habitual.
Nadal.
Tras un inicio de temporada espectacular, el balear tuvo que parar tras la lesión que le impidió competir con normalidad en la final de Indian Wells en la que cedió ante Taylor Fritz. Ahora regresa con el objetivo de iniciar su preparación para el verdadero objetivo de la temporada, que es llegar a punto a Roland Garros. La altura no le favorece para su juego, pero lo de Rafa con Madrid es una relación de fidelidad absoluta que no podía romper en esta edición.
Medvedev y Federer.
Descartados por incomparecencia. A ninguno de los dos les apasiona la tierra. El ruso pospone su vuelta tras la intervención quirúrgica que ha pasado en las últimas semanas y, aún no sabemos si regresará para el Grand Slam de tierra o pospondrá su vuelta, ahora que ya sabemos que el Open de Wimbledon se ha convertido en Enclosure para los tenistas rusos. Por su parte Federer, alarga su recuperación para hacerla coincidir con su preferencia hervíbora.
Zverev y Thiem.
El alemán, campeón de la edición de 2021, no aparece entre los candidatos para revalidar el torneo. Su crisis de juego empieza a ser preocupante y, esta semana ha tenido su máxima expresión en la dura derrota que le ha infringido el joven Holger Rune en Munich. Shasha, que salió de la pista entre lágrimas, hacía autocrítica en rueda de prensa y prometía esforzarse para voltear la situación. Está claro que los representantes de la generación post-Big3 están más cerca de ser engullidos por la nueva generación (Alcaraz, Sinner, Aliassime, Rune…) que de fagocitar a los Federer, Djokovic y Nadal.
Tampoco parece que Thiem, recuperado de su lesión en la mano, pueda reverdecer glorias pasadas en el torneo porque aún no ha ganado ningún partido en la temporada. El calvario que está pasando desde que en 2020 se convirtiera en nº3 del mundo, ganara el Open USA y fuera finalista en Australia, parece que ha terminado pero el austriaco tardará meses en recuperar el ritmo de competición.
Tsitsipas, Rublev, Ruud y Alcaraz.
Dicho lo cual, apuesto por el siguiente cuarteto de candidatos a la corona gatuna. Tsitsipas, ganador en Montecarlo, quien sueña con un cuadro alejado de Alcaraz, ya que el murciano se ha convertido en su bestia negra, como pudimos ver la semana pasada en el Godó. Rublev, quien viene de ganar en Belgrado y suma ya tres títulos en esta temporada, Casper Ruud que se ha erigido en un auténtico especialista sobre la arcilla en las últimas temporadas y nuestro Carlos Alcaraz que no para de crecer y afronta este Master1000 como el primero de los que va a disputar dentro del Top 10 y el último que disputa con 18 años. Durante el desarrollo del mismo cumplirá los 19 y el Master1000 de Madrid sería un regalo extraordinario.
Comparto 100% y punto por punto todo lo escrito. ?