Tras la deportación de tierras australianas del nº 1 del tenis mundial se abre un abanico de interrogantes sobre el futuro de Djokovic. Con la pandemia en pleno repunte, todo indica que esta temporada el circuito tendrá que convivir también con el COVID. Peligra la presencia del serbio en el resto de Grand Slams del año, en los que está pendiente deshacer el triple empate a 20 del Big3.


Terminado el culebrón que nos ha entretenido el circo del tenis durante los primeros quince del días del año, nos preguntamos sobre el futuro inmediato del serbio. Su agenda, como es natural, estaba diseñada para jugar estas dos semanas en Melbourne y poco se sabía del resto. Por lo pronto, sabemos que Novak regresa al cobijo de su mundo negacionista y tiene que rediseñar una temporada que se antoja complicada para el serbio.

Ahora habrá de marcarse nuevos objetivos. El ridículo y el daño a su propia imagen deportiva han sido importantes. Apartar todo lo ocurrido de su cabeza no va a ser tarea fácil y parece urgente sentarse con su equipo y pensar sobre su estrategia deportiva en la vida que nos toca vivir.

La insaciable competitividad de Djokovic le ha hecho manifestar en muchas ocasiones que su objetivo era liderar la lista de Grand Slams ganados y competir por su país. No parece que esto sea compatible con su decisión de permanecer sin la vacuna, porque, las previsiones en el circuito son que se endurezcan las medidas de protección para garantizar la máxima seguridad sanitaria. Por lo pronto, de no cambiar en su actitud, Nole no podría jugar ni en el US Open ni en Wimbledon, al ser necesario estar vacunado para entrar en estos países. También quedaría descartado de los primeros Master1000 de la temporada, Indian Wells y Miami y se antoja que tampoco lo tendrá fácil en Francia, dónde Macron no es tan benevolente como en otras latitudes y está exigiendo la vacunación obligatoria para buena parte de la ciudadanía. Así las cosas, de mantenerse en sus trece el serbio, podría replantearse la temporada de polvo de ladrillo, ya que Roland Garros se caería también de sus objetivos para este año.

Muchas dudas que se irán disipando en las próximas semanas y no sólo acerca de dónde debutará el serbio en 2022. Los patrocinadores de Djokovic seguro que revisarán sus contratos para que sus marcas no se vean manchadas en la polémica. Con medio mundo contagiado, millones de muertos por la epidemia y una galopante crisis económica mundial, no parece muy gratificante que Lacoste, Asics, Peugeot o Head vean sus firmas relacionadas con un movimiento tan polémico como es el de los antivacunas.

Por lo pronto, otro de los negacionistas convencidos del circuito, Pierre-Hugues Herbert, asegura que no vacunarse es su decisión personal y acepta que esto pueda ser incompatible con la práctica del tenis profesional. El excelente doblista francés, a sus 30 años, podría colgar la raqueta temporalmente. En el caso de Novak parece más incomprensible, con los 34 ya cumplidos, el serbio es consciente de estar viviendo sus últimos años a máximo nivel, y tener retos tan altos como los que marcan su enorme ambición deportiva, son incompatibles con su decisión de no vacunarse. Por eso, aquí dejo la pregunta: ¿Acabará cediendo el serbio y accederá a vacunarse por cumplir sus objetivos?

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

4 comentarios en «DJOKOVIC 2022, ¿Y AHORA QUÉ?»
  1. Buenos días, este Señor tiene lo que busca, en tú casa puedes hacer lo que quieras pero si tienes que convivir en la sociedad tienes que acatar las normas que rigen en cada país. «Por muy famoso o número uno en tu profesión no te da potestad para ir en contra dirección, el peligro para Ti y para los demás es latente» ALE AHORA AJO Y AGUA……..

  2. Si quiere jugar, se tendra que vacunar, así son las normas, y las normas son para todos… Él verá que le pesa más, si vacunarse y jugar o no vacunarse y perder el año.

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