¿Formato tradicional o modelo actualizado? Lo de siempre o lo más próximo a los gustos y necesidades actuales. En el trasfondo, la mano de Kosmos y la búsqueda de rentabilidad económica para una competición que data de 1900.
Termina la Copa Davis, la última de las ediciones que se disputarán en Madrid, así que, es hora de hacer balance de cuanto ha sucedido, mientras la comunidad del tenis se debate entre el nuevo formato, establecido por Kosmos, la empresa de eventos deportivos de Piqué, o la tradicional Copa Davis de toda la vida.
Desde 1900, fecha en que USA e Inglaterra empezaron a disputar esta competición, han pasado 118 años de tradición, distribuida a lo largo del año, en emocionantes fines de semana. La competición por equipos más grande del mundo ha sufrido una transformación difícil de digerir para algunos y apetecible para otros que daban ya por caducado el producto.
El espíritu de los años 70, con la llegada de la era Open al tenis, convirtió la Copa Davis en un torneo de dimensión mundial, con hasta 50 naciones compitiendo, un hito para aquella época. Pero fue a principios de los 80 cuando se creó el Grupo Mundial, con 16 equipos que jugaban por conseguir la ensaladera, mientras el resto de naciones se distribuían en Grupos Regionales de diferentes zonas que promocionaban y descendían en el juego. Las eliminatorias se celebraban rotando de sede, atendiendo siempre, a la serie histórica de ambos rivales, lo que permitía curiosas casualidades como que algunas selecciones jugaran todos los partidos de un año en casa, o viceversa.
Estados Unidos y Australia se repartieron 60 títulos con este formato (32-28), convirtiéndose en los verdaderos reyes de la Davis. Con la llegada del siglo XXI aparecieron los triunfos españoles. En 20 años, 6 títulos, gracias a Ferrero, Moyá, Verdasco, Feliciano López…, y sobre todo, Rafa Nadal. Muchos ilustres de este deporte han contribuido a que sus países graben su nombre en la gigantesca ensaladera, que ha tenido que ir agrandándose con el paso de los años, para que cupieran todas las inscripciones. Fred Perry, Roy Emerson, Rod Laver, Connors, Borg, McEnroe, Wilander, Lendl, Edberg, Becker, Agassi, Sampras o los más actuales, Ivanisevic, Hewitt, Sampras, Federer, Roddick, Djokovic o Murray. Mucha tradición en un deporte que suele tacharse de conservador.
Pero los tiempos cambian y lo que antes funcionaba, ahora no tanto. El interés de la Davis se disipaba a lo largo del año y sólo la eliminatoria final conseguía altas cotas de interés mediático en un mundo globalizado. El formato languidecía y la visión de los empresarios de Kosmos ha venido a quitarle las telarañas a un formato que, no hay que olvidar, era muy repudiado por los propios jugadores. Los primeros de la clasificación evitaban las eliminatorias iniciales argumentando problemas de planificación para sus temporadas. Ahora sólo faltan los disidentes convencidos, como Sascha Zverev.
Desde 2019, con el obligado parón del año pasado por la pandemia, las cosas han cambiado. Las fases eliminatorias concluyen en una fiesta del tenis en la que se congregan las 12 selecciones ganadoras de las rondas previas, las 4 semifinalistas de la Davis anterior y dos selecciones invitadas. La audiencia para la fase final se multiplica, la expectación arrastra a patrocinadores y los ingresos se disparan. Kosmos gestiona el torneo y busca llevarlo a nuevas plazas que aumenten los ingresos y el interés del aficionado al tenis. El negocio hermanado con la afición. La fórmula perfecta que beneficia a ambas partes. Más de un siglo de tradición que poco a poco van adaptándose a los tiempos con la reducción del número de partidos, la sustitución de los jueces de línea por infalibles máquinas… pero, también, conservando buena parte de las esencias de esta maravillosa competición.
En esta edición de la nueva Davis hemos disfrutado con las sorpresas de jugadores que, como Kukushkin o Borna Gojo, tienen dificultad para ganar partidos en el circuito, pero que aquí son capaces de resurgir de sus cenizas defendiendo los colores de su país. En esta nueva competición el partido de dobles ha cobrado mayor importancia. Buena parte de las eliminatorias de esta fase se han decidido con el duelo de parejas. Rusia nos dejó fuera por el dobles y Croacia llegó a la final apoyándose en su pareja de Pavic y Mektic.
Djokovic no pudo cumplir su sueño de repetir la victoria de 2010, España puso de manifiesto que si pone un circo, le crecen los enanos, con las bajas de última hora de Bautista y Alcaraz y, la Italia de Sinner, no tuvo el acompañamiento debido. Sólo Rusia hizo valer su condición de favorito, con 4 jugadores entre los 30 mejores del ranking, para llevarse su tercera Copa Davis, la primera de este formato nuevo.
Y así hemos llegado a esta nueva Davis, con la comunidad del tenis dividida entre los defensores del formato tradicional y los que están encantados de esta bocanada de aire fresco, que concentra en dos semanas, a los mejores de la raqueta en un mundial del tenis que, gracias a Piqué, se ha convertido en «Kósmico».
Y tú, lector, ¿qué opinas? Te gusta más la Copa Davis de siempre o esta nueva edición que convierte al más antiguo de los torneos de tenis en una fiesta de nuestro deporte por selecciones. Déjanos tus comentarios.
Me parece que este formato da más espectáculo y hace que el público siga los partidos durante dos semanas, de forma más intensa.
El nuevo formato es más fácil de seguir para el espectador al tiempo que resulta más espectacular tratando a la Davis como lo que realmente ha sido siempre… un auténtico mundial por selecciones nacionales
Los tiempos cambian y nos arrastran a todos y a todo a actualizarnos o morir. Soy de los que piensa que ha sido una bocanada de aire fresco y le ha venido de perlas, pero comprendo que siempre hay pros y contras. Entiendo perfectamente que haya gente en desacuerdo; ahora bien, si la rentabilidad económica aparece, al resto les toca callar.
He de reconocer que no soy un entendido en tenis. Desde mi humilde opinión los dos sistemas de competición me parecen atractivos.
La empresa Kosmos ha acertado de lleno con un formato mucho más atractivo para todos.
Gran resumen como siempre Maestro Fran. Cambio de formato, y confirmación del cambio de ciclo en el tenis también.
A mí me parece que al ser los partidos en 2 semanas, está más entretenido para el público y la verdad que un cambio así creo que ha venido bien para todos.