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La Asociación Internacional de Integridad de las Apuestas investiga, cada vez más, posibles amaños en un deporte en el que resulta fácil captar a jugadores para manipular resultados.


Tendemos a pensar que la corrupción que llena los informativos cada día, forma parte de la degradación y pérdida de valores de la sociedad actual. Error. Siempre ha sido así. Ya en la Grecia clásica se hablaba de los gobernantes que, embriagados por el poder, caían en la corrupción y, por ende, perdían la virtud. O la decadencia de la República en Roma por un Senado cargado de fortunas e interminables cadenas de favores, por no hablar de los excesos de los funcionarios peninsulares en los virreinatos de la América conquistada, que despertaron el proceso de emancipación de las colonias. Desde el origen de los tiempos, la corrupción ha sido el camino más corto para alcanzar el éxito.

La semana pasada conocimos la sanción firme por parte de la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) a Enrique López Pérez, jugador madrileño de 29 años, ex-número 154 del ranking, que lleva 8 meses apartado del circuito por la sospecha de amaño de partidos. Lo curioso es que la ATP no acepta la decisión de la justicia española, que ya falló a su favor. La TIU es el organismo creado en 2008, y con sede en Londres, para tratar de combatir la corrupción en el tenis.

Hoy hemos conocido que Marc Fornell, ex-tenista español sancionado en 2018 por ser el cabecilla de una banda que convencía a tenistas veteranos, podría estar detrás de estas últimas sanciones. El jugador catalán era el encargado de captar a tenistas susceptibles de caer en la corrupción como última posibilidad de obtener ingresos de una larga, pero poco exitosa, carrera deportiva. Los protagonistas principales de estas tramas son jugadores de torneos ITF y Challengers, muy alejados del foco social. Al parecer, ahora Marc está tirando de la manta y los primeros en salir han sido Daniel Koellerer, Majed Kilani, Enrique López Pérez y Aleksandrina Naydenova.

Pero también hay rumores que no se van tan abajo del ranking y apuntan a algún jugador del Top-30 implicado. El nombre del georgiano Nikoloz Basilashvili ha sido señalado varias veces, aunque no hay nada que confirme las sospechas y las elucubraciones quizá sean debidas más a la cercanía geográfica del origen de la banda, armenia, que a pruebas fundadas.

El caso es que también es necesario conocer este submundo de nuestro maravilloso deporte. La ingente cantidad de casas de apuestas y la infinita posibilidad de tipos de apuestas en un deporte individual, en el que sólo tienes que convencer a un «corrupto», abre las puertas de la necesidad para muchos jugadores que ven una posibilidad de obtener unos premios que el trabajo diario no les dará tan fácilmente.

La noticia es preocupante, pero no debemos rasgarnos las vestiduras. En el subsuelo del tenis también hay tentaciones que no escapan al hombre, Como decía el humanista inglés del s. XVI, Tomas Moro «el dinero es la raíz última de todos los males». Pues eso, nada bueno, pero nada nuevo.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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