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Llevamos años anunciando que no conocer la duración de un partido, juega en su contra. Los medios necesitan, cada vez más, rígidos horarios con los que poder programar sus parrillas, pero los más románticos insisten en seguir disfrutando de las largas y épicas jornadas de tenis.


Ha sido en una rueda de prensa del APT Masters Finals de Londres donde Djokovic ha abierto la caja de Pandora. Una vez más, se plantean medidas que oscilan entre la implantación de nuevas reglas y mantener las esencias de siempre. Revolución versus tradición. El serbio anunciaba que estaría encantado de que todos los partidos fueran a 3 sets. Medvedev no ha tardado en apoyar su tesis. Nadal lidera al grupo de los que opinan que se debería jugar a 5 sets, pero no sólo los grandes torneos que se disputan actualmente, sino incluir entre ellos al Masters Finals y los diez Master1000.

Hay que entender los nuevos tiempos que vivimos en los que todo es inmediato y está a golpe de un click. Los programadores ven como las audiencias se resienten cuando los partidos se alargan. Es más, las parrillas de programación necesitan saber la hora de finalización del evento y, en esto el tenis siempre lleva las de perder.

Ahora, a todas estas exigencias que los nuevos tiempos vienen exigiendo desde hace tiempo, se unen las opiniones del número 1 del mundo, llamado a redimir el tenis de las tradiciones que lo han llevado adonde está.

Los defensores del tenis tradicional son muchos. Zverev también se ha manifestado en favor de lo tradicional. Ellos enarbolan la bandera de cuanto más, mejor. El tenis es un deporte en claro apogeo en el que la épica es recordada por los aficionados durante años. Los partidos a tres sets tienen una estrategia diferente a los de cinco, en el que las posibilidades de recuperación y remontada de marcadores se multiplican. Todos tenemos en nuestra memoria alguno de esos partidos en los que los cinco sets nos han hecho disfrutar todos y cada uno de los puntos jugados, sin querer que acabaran nunca: la final de Roland Garros de 1984 entre Ivan Lendl y John McEnroe o la de Wimbledon 2008 entre Nadal y Federer. Si hubieran sido partidos a tres sets jamás hubiéramos disfrutado esas emociones.

La tendencia es a acortar los partidos. Murray decía esta semana que como espectador no vería un partido a cinco sets. Yo a él ya no le vería ya ni un tie-break. Durante años venimos viendo cómo los Master 1000 han pasado de jugarse a 5 sets a jugarse a 3. Lo mismo ocurre con el Masters. Todo en perjuicio del espectador y para favorecer, en cierta forma, a jugadores y programadores.

Otras alternativas que se han planteado es introducir fórmulas como la del punto de oro, incluida desde este año en el pádel, o acortar los sets a cuatro juegos, como ocurre en las NextGen de tenis. El mismo circuito de dobles ha optado por la fórmula de sustituir el tercer set por un supertie-break a 10 puntos con la intención de incentivar que los jugadores de individual no se olviden de esta modalidad.

Otra de las cuestiones que resulta complicado entender en un mundo cada vez más igualitario es ¿por qué el tenis femenino no se disputa, en ningún caso, a 5 sets? Si se lucha por equiparar los premios con los torneos masculinos, vería bien que también se compitiera con las mismas reglas.

Apelar a la esencia del tenis o aceptar los nuevos tiempos, que, por otro lado, también nos han traído maravillosos avances como el del ojo de halcón. Esta es la cuestión que planteamos desde «Subiendo a la red». Déjanos tu comentario más abajo. Necesitamos saber tu opinión. La mía aquí la dejo…, «si funciona, no lo toques».

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «REALIDAD O TRADICIÓN: TENIS ¿A 3 ó 5 SETS?»

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