En el relato de la Torre de Babel, del libro del Génesis del Antiguo Testamento, Yahveh «castiga» a la humanidad por su arrogancia y hostilidad al conocer su intención de llegar al cielo, exponiendo al hombre a gran variedad de lenguas. El box de Tsitsipas es lo más parecido que hay en el tenis a la Torre de Babel. Un entrenador dando órdenes en inglés, su padre hablando en griego, la madre gritando en ruso y Mouratouglou calla en francés viendo cómo la torre helena se desvanece, cada vez más, en el circuito. Tsitsipas vuelve a caer en la primera ronda de un gran torneo, pero esta vez lo hace en su gran torneo, en el que ha ganado tres veces: el Master1000 de Montecarlo. Los dioses del Olimpo castigan a Stefanos con tanta lengua diferente y él no entiende nada.