Sebastian Korda se hace con el título ATP250 en Delray Beach al vencer a su compatriota Tommy Paul. Tercer título en su décima final que le servirá para coger confianza en la presente temporada.
Dos años llevaba el hijo de Petr Korda enfriando esa explosión que todos los agoreros del tenis le anunciaban. Alguna lesión de importancia y una actitud más quebradiza de lo esperado en los momentos claves, han sido los responsables de que se haya dilatado el momento de levantar su tercer título ATP. Esta semana Korda ha recordado la senda del triunfo llevándose por delante al favorito número dos del torneo, Casper Ruud, a Fabio Cobolli y a sus compatriotas McDonald, Michelsen y Paul.
En la final, el hijo del campeón del Open de Australia del año 1998, consiguió quebrar el servicio de Paul en el décimo juego para apuntarse la primera manga. Esto sirvió a Sebastian para aliviar sus presiones y para que el de Nueva Jersey viera más complicada la tarea de voltear el partido. El 6-4, 6-3 devolvía un triunfo a Korda, el tercero en su carrera, que se le negó en 2021 ante Hurkacz. A Paul se le sigue atragantando la bola de Korda con el que agranda su «head to head» a 2-5.
Nadie puede medir el nivel de tranquilidad que ha sentido hoy Donald Trump al saber que el triunfo quedaría en casa, pero me queda claro que el bueno de Sebastian sí que se ha liberado de un gran peso que le permitirá andar más ligero durante toda la temporada.