El 2026 empieza de la mejor forma posible para un Dannil Medvedev dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva en su carrera profesional. La victoria ante Nakashima en Brisbane pone de manifiesto que su etapa con su entrenador de siempre, Gilles Cervera, estaba agotada y que aún tiene tenis y ambición para estar entre los mejores. En una semana, empieza su ansiado Open de Australia, en el que ha perdido tres finales, ante Djokovic, Nadal y Sinner. Aunque no parte como favorito de las quinielas, habrá que estar atentos a él porque el ruso está de vuelta.
Después de ocho años trabajando juntos, ni el mismísimo Dannil Medvedev se ha atrevido a decir que Gilles Cervara era «un gran desconocido, desde el punto de vista personal», para él. El caso es que, el ruso ya está viendo los resultados del cambio en su ejecutivo, con un evidente cambio en la tendencia de su juego y también de resultados. Medvedev se ha impuesto a Nakhasima en el ATP250 de Brisbane, en la antesala del primer Grand Slam de la temporada, el Open de Australia.
El exnúmero 1 del mundo no ha podido empezar mejor este 2026. Con un nuevo equipo de trabajo, compuesto por el que fuera campeón del Open de Australia en 2002, Thomas Johansson, y Rohan Goetzke, antiguo entrenador de Richard Krajicek, a quien hizo campeón en Wimbledon 1996, el ruso parece estar dispuesto a reverdecer viejos laureles y retornar al Top10, del que aún le separan 155 puntos. Hoy no ha tenido mucho problema en superar a Brandon Nakhasima por 6-2, 7-6(1), rompiendo así una sequía de tan sólo dos torneos en tres años, tras el obtenido en Almaty el pasado mes de octubre.
El jugador moscovita suma su 22º título ATP con la particularidad de no haber repetido nunca triunfo. A partir de la semana que viene, disputará el Open de Australia, donde ha perdido tres finales, una de ellas la inolvidable de 2022, ante Nadal, en la que dominaba con claridad con dos sets de ventaja. Aunque todos estamos enfocados en la dupla Alcaraz-Sinner no hay que olvidarse de este autarca ruso que, estrena equipo de gobierno y, jamás ha ganado unas elecciones en Melbourne.
El hecho de que jamás haya ganado en Melbourne, le da alguna opción de victoria. Toca esperar.
Bien dice Lillo, como no repite, es su oportunidad, aunque la dupla «post covid», se lo va a poner difícil, muy difícil pero no imposible, esperemos acontecimientos y disfrutemos de Australia, en Australia, aunque no sabemos por cuánto tiempo
Por aquí hoy, la vida sigue igual, bueno no, algunas Comunidades tendrán algo más, bueno lo normal por la continuidad