Casper Ruud se toma la revancha ante Tsitsipas en Barcelona, tan sólo una semana después de que el griego le venciera en Montecarlo. El noruego consigue, por primera vez en su carrera, un título de categoría ATP500 y acaba con su racha de 3 finales perdidas en 2024. Mientras tanto, Tsitsipas ve como por cuarta vez pierde una final en el Godó: Rafa Nadal (2018 y 2021), Alcaraz (2023) y Ruud (2024).
Un clásico más que enfrenta a los mismos de siempre y que acaba con el resultado habitual. Unas elecciones con los mismos perros, pero con distinto collar. Una feria que termina con las mismas casetas pero muchos menos rebujitos. Un conflicto bélico provocado por fundamentalismos religiosos que cada vez tiene más víctimas, pero los mismos responsables…y una final del ATP500 de Barcelona con idénticos protagonistas que hace una semana en el Master1000 de Montecarlo, pero con ganador diferente. Casper Ruud no ha permitido que su rival viva de forma completa uno de esos «déjà vu» que a todos nos han ocurrido en alguna ocasión, para confirmar lo nunca visto: que un jugador pierda por cuarta vez una final en el Conde de Godó y que él gane el primer ATP500 de su carrera.
La obsesiva tendencia que tenemos a simplificar todos los actos de nuestra vida, nos lleva a denunciar que los acontecimientos que vivimos se repiten con una enfermiza frecuencia. «Esto ya lo he visto yo», es una expresión habitual en nuestros comentarios cotidianos con los que olvidamos la enorme cantidad de detalles que podríamos utilizar para distinguir unos de otros; pero esto resulta demasiado laborioso. Este domingo de finales de abril han ocurrido muchas de estas situaciones que ya habíamos visto…, o no, y a las que vamos construyendo un relato interesado, bien porque el resultado haya sido diferente, bien porque nos venga fenomenalmente destacar algún aspecto del mismo.
El tenis ha trasladado el circo 700 kilómetros al sur, siguiendo la costa mediterránea, para que los mejores trapecistas de la tierra batida vuelvan a coincidir en el número final. Ruud y Tsitsipas de nuevo se veían las caras y, aunque el griego salió en tromba rompiendo el servicio de su rival, el vikingo pronto se repuso para vencer en dos sets a Tsitsipas: 7-5, 6-3.
En las elecciones nadie asume la derrota, en el fútbol siempre gana el mismo, en las guerras los que más pierden son los más inocentes y en las ferias no a todos les va bien…, pero en el tenis, no sé si los protagonistas han pactado o no compartir los triunfos, pero lo que sí me queda claro es que la victoria de Ruud es buena para el deporte…, y para el noruego.
Debo admitirlo… y aún no siendo simpatizante del Real Madrid, cierto es, que en el fútbol siempre gana el mismo.
Pues es bueno que la alternancia tanto en la vida como en el deporte se suceda con cierta «unas veces más en tiempo que otras» frecuencia, con ello se mejoran los contrincantes «salvo en política que hay lo que hay», en los deportes si, una derrota consigue en el vencido que el siguiente enfrentamiento trate de superar los errores cometidos y en el vencedor que preste más atención al enfrentamiento para superar los cambios que propondra seguro su contrincante, porque de no hacerlo te pasarán por encima y, eso ha pasado en este último Godo.
Queda ver si en el siguiente vuelve a cambiarse las tornas.
Del resto de deportes no comentó nada.