Zverev y Khachanov consiguen su investidura en los torneos de Chengyou y Zhuhai al alcanzar, más sets y más juegos que sus rivales, en las finales de los torneos de Chengyou y Zhuhai. El ruso Safiullin se queda a las puertas de su primer cargo tenístico, mientras que, el japonés Nishioka buscaba su tercer triunfo ATP, todos ellos conseguidos en Oriente.
Todo acaba encajando a poco que nos separemos de la visión microscópica con la que solemos afrontar la realidad. Basta con alejarnos un poco del reducido foco visual, que acostumbramos a manejar, para tener una panorámica de lo que verdaderamente está ocurriendo en nuestra actualidad. No sé cómo se dirá en catalán, gallego o vascuence la expresión «cuentos chinos». Ni si quiera sé si existe en bable, aranés o castúo; o si puede expresarse en silbo gomero. El caso es que, mucho me temo, hay veces que uno piensa que nada de lo que nos cuentan es verdad y que nos engañan como a chinos. Pues bien, como de costumbre el tenis no es ajeno a la actualidad y, de soslayo, como el que no quiere la cosa, se traslada a su gira asiática para empezar a contarnos los cuentos chinos de sus torneos de Chengyou y Zhuhai.
Llevábamos tres años sin disfrutar de la gira asiática, inventándonos torneos nuevos con los que completar estas semanas el circuito. La pandemia de coronavirus surgió por allí y por aquellos lares es por donde la han despedido. En Chengyou, la populosa ciudad de la provincia de Sichuan, en el centro de China, famosa por la investigación y cuidado de los osos pandas, el «Chulín» de Zverev se ha hartado de bambú para conseguir su segundo torneo del año, tras el ATP500 de Hamburgo. Aunque el alemán ha sido una especie especialmente protegida esta temporada, tras la ya conocida lesión en las semifinales de Roland Garros de 2022, ha sufrido de lo lindo para no fenecer en las garras de la pantera rusa, Roman Safiullin. El jugador de Podolsk se queda a las puertas de su primer torneo ATP, en la que ha sido su mejor semana en el circuito. Casi tres horas de cuentos chinos con desenlace feliz para este plantígrado alemán de dos metros, (6-7, 7-6, 6-3) que presenta su candidatura a todo, en el último tramo de la temporada.

Al sur, en la costa, cerca del añorado Macao de los portugueses, se ha disputado el otro torneo de la semana, el ATP250 de Zhuhai. Cinco temporadas llevaba de sequía Karen Khachanov, otro que llevaba cinco años sin acertar, casualmente desde que alcanzó el que posiblemente será el cénit de su carrera deportiva, el Master1000 de París Bercy. Eso sí, Karen no ha necesitado amnistiar a sus rivales para salir airoso de este proceso selectivo. El pupilo de Pepo Clavet no lo ha tenido fácil, ni durante toda la semana, con partidos complicados ante McDonald y Korda, ni durante la final, en la que el férreo Nishioka, vendió cara su derrota tras un duro tie-break en el primer set.
Jorge Javier Vázquez, el ideólogo cultural de lo que va de s. XXI, ha empezado, tras el verano, a presentar un nuevo programa llamado «Cuentos Chinos». Vamos, lo mismo que ha hecho siempre, pero sin contar con la acostumbrada salvación mediática que lo ha mantenido, durante años, en los primeros puestos de audiencia. El fracaso ha sido de proporciones descomunales, pero nosotros seguimos sin darnos cuenta de que no son esos Cuentos Chinos los más peligrosos de cuantos nos cuentan todos los días. Puestos a vestirnos con la inocencia infantil, prefiero pensar que para Zverev y Khachanov, esos cuentos chinos serán, desde hoy, bonitas historias de éxito, ocurridas en China, que podrán contarle a sus hijos antes de irse a la cama. Mucho me temo que nosotros no tendremos tanta suerte.