A sus 20 años y 50 días, Carlitos Alcaraz consigue su undécimo torneo ATP, primero sobre hierba, al vencer a Alex de Minaur en el Queen’s ATP500. El murciano recupera el nº1 de la clasificación con la esperanza de que Wimbledon respete la lista de cabezas de serie.
El Queens es un torneo de andar por casa. Tanto que a uno le dan ganas de decirle a las visitas, al acabar el Té de las cinco: «Salgamos al balcón que Sir Andy Murray está a punto de romper el servicio de su rival». Este año, los protagonistas de la final podrían ser los hijos del escocés, pero también resulta agradable asomarse al mirador para verlos. En España, no somos mucho de salir al balcón. Nos gusta más la calle. A no ser que lo que pase por debajo sea una procesión de Semana Santa o un encierro de San Fermín. En ese caso, hasta pagamos por no bajar de la privilegiada atalaya. Pues bien, esta tarde junto a la habitual visita de los domingos, nos hemos puesto a ver, a través de los ventanales, a un murciano y un hijo de alicantina. El Mediterráneo ocupando las orillas del Támesis.
En esta semana, Alcaraz ha recibido un curso intensivo de cómo jugar en hierba. Tras unos inicios preocupantes ante un espigado especialista galo, Rinderknech, el murciano ha mejorado una barbaridad. Sus movimientos se han ido acompasando a la peculiar forma que tiene de botar la pelota sobre el pasto, la flexión de sus piernas le ha permitido golpear desde más abajo y ha sustituido los habituales golpes liftados de la tierra batida por golpes más planos, e incluso, cortados. En el examen final se disputaba la plaza ante un australiano con sangre hispana, acostumbrado a jugar sobre la hierba y más rápido que el mismísimo Correcaminos. Alex de Minaur, nº18 de la ATP, ya ha levantado un ATP500 en 2023, en Acapulco, y buscaba su segundo triunfo sobre hierba tras su victoria en Eastbourne en 2021.
La igualdad ha sido la protagonista de los dos sets, pero, en ambos, Alcaraz ha sabido brillar en dos momentos puntuales para quebrar el servicio del jugador australiano. Doble 6-4 para el murciano en un entretenido partido con puntos que llenaran los «highlights» de las plataformas audiovisuales. El poderío de Alcaraz ya no conoce fronteras y acumula triunfos en todas las superficies. Un balance de 40 partidos ganados de 44 disputados en este 2023 le devuelven a lo más alto de la clasificación con la esperanza de que los «mandamases» de Wimbledon no alteren lo que se ha ganado en la pista.
La monarquía inglesa es una de las más prestigiosas de cuantas aún perduran en la Tierra. Hace tan sólo 9 meses que sufrió la pérdida de la «Queen» Isabel II. Ella, a pesar de su longevidad, se negó a abdicar en vida en su hijo Carlos, el eterno príncipe. En cambio, otro Carlos, llegado de la huerta murciana hasta las praderas londinenses, ha logrado en su primera participación hacerse con el triunfo. Ahora un Windsor dirige el rumbo del Reino Unido y un murciano amenaza con ser el rey sobre cualquier superficie durante muchos años. Imagino que éste será de los Tudor, porque tiene cuerda para rato.
Muy buena crónica.
Muy buen artículo, amigo Fran.
La verdad que es alucinante lo que está consiguiendo este chico, impensable en otro jugador, ni tu querido Nole en sus inicios ha tenido los registros tan brutales. Pero lo mejor, para los amantes del tenis, es que hemos tenido casi 20 años de disfrute del MEJOR JUGADOR DE LA HISTORIA, (ganar 14 Roland Garros le hace indiscutible) y ahora, si las lesiones le respetan, vamos a tener otros dos lustros con otro virtuoso del tenis.