Cuarto título del ruso y quinta final consecutiva en este 2023. Sinner sigue teniendo en los Master1000 su asignatura pendiente. Medvedev le tiene cogida la medida al italiano con un balance de 6-0 que hoy ha pesado tanto como el calor y la humedad.
El ser humano vive una media de 26.500 días y ninguno es igual a otro. Ni siquiera los que están cerca en el calendario se parecen. Hace menos de 48 horas Jannik Sinner se disfrazó de superhéroe para asustar a un Alcaraz que era intocable en Miami. El italiano que ha salido hoy a la central del Hard Rock Stadium, en nada se parecía al del viernes aunque vestía la misma ropa. Ni las derechas ganadoras, ni la efectividad en el servicio, ni los reveses cruzados estaban hoy en el catálogo del pelirrojo alpino. Hasta la rocosa fortaleza física que siempre demuestra Sinner, a pesar de su quijotesco aspecto, había decidido tomarse el día libre. Antes de que acabara el primer set, un golpe de calor le sobrevino como un mazo que no dejó de golpearle hasta el final del partido. La sentencia estaba ya firmada.
Medvedev tampoco se ha parecido al de hace 15 días. Está claro que las pistas de Miami están más rápidas que las de Indian Wells. O sea, al gusto del ruso. Tampoco en frente tenía el mismo rival. Como siempre, el moscovita lo hace todo rápido. Saca sin agotar el tiempo, evita las florituras y hasta se apaña con las primeras bolas que los recogepelotas le entregan, como si supiera que los de Miami ni están en forma, ni en edad de agacharse mucho. Por eso, en cuanto Medvedev ha olido la sangre del bajón físico de Sinner, ha subido una marcha en sus golpes y se ha conjurado para subir la efectividad de su servicio. Así, reduciendo los errores no forzados ha colocado el 7-5 en el primer set.
La segunda manga ha resultado descafeinada. El público apostado en sus confortables poltronas pedía otro refrigerio para superar los más de 30º que había en la pista alejados ya de la competencia de los púgiles. Sinner no tiraba la toalla pero sí lamentaba, antes de acabar, su segunda final perdida en Miami, tras la de 2021. Al italiano se le siguen resistiendo los Master1000 y, aunque esta semana vuelve a entrar en el Top10, su cabeza no deja de pensar que aunque a sus 21 años ya tiene 7 torneos ATP, ninguno de ellos es de los más prestigiosos del circuito.
Los juegos pasaban entre ace y ace de Daniil, como si no le diera importancia a su quinta final consecutiva y cuarto título de la temporada. Nunca de un cuerpo tan extraño habían salido unos golpes tan poco ortodoxos pero, a su vez, tan dañinos. El ruso no imaginaba que la final resultara tan fácil tras haber presenciado el Sinner-Alcaraz del viernes tumbado en la cama de su hotel. Con el cómodo 6-3 del segundo, Medvedev conseguía su quinto Master1000 de su carrera, primero que consigue en Miami.
Ninguno vivimos dos días iguales nunca. A veces, no son ni parecidos. Hoy lo hemos podido comprobar en Miami. Por eso, Yolanda Díaz ya quiere fichar para su proyecto político Sumar a Jannik Sinner. Sabe que no siempre va Restar como el viernes.