Sinner se mete en la final del Master1000 de Miami tras un partido espectacular contra Alcaraz. Más de tres horas de duros intercambios para verse en la final del domingo ante Medvedev, quien se deshizo de Khachanov en tres sets.
En Miami los niños suelen dar grandes alegrías a sus padres. Cualquier cosa es posible allí, pero, aunque Alcaraz y Sinner han nacido de forma natural, lo que han hecho esta noche en la puntita del sur de Florida es algo inexplicable para las leyes de la Naturaleza. Golpes imposibles, ángulos inimaginables y un derroche físico de otro planeta han sido los ingredientes perfectos para este delicioso menú latino del tenis mundial.
A pesar de que entre los dos apenas suman 40 años, ya se han enfrentado en seis ocasiones. El balance no puede estar más igualado: 3-3. Hace tan sólo dos semanas Alcaraz se puso por delante en Indian Wells. Por eso, Sinner hoy traía la lección bien aprendida y, desde el primer juego entró a comerse el partido. El italiano desactivó las armas de Alcaraz y sacó a relucir los mejores restos que se pueden ver en el circuito. El set se le puso de cara con 4-1 (15-40) y Alcaraz sin la sonrisa en la cara. Justo en ese momento, su cara de preocupación se tornó en asombro al ver como el italiano desperdiciaba un smash relativamente sencillo y un passing shot de revés de los que no suele fallar. El 5-1 se convirtió en 4-2 y el lenguaje corporal, y facial, de Carlitos cambiaron.
Con los dos jugadores a pleno rendimiento empezó el mayor espectáculo de tenis que se puede ver en la actualidad. No hay ley que pueda indultar la violencia con la que estos jovencitos maltratan la bola. Sólo el Supremo se atrevería a proteger al necesario elemento esférico proponiendo que cada cierto número de puntos, los jugadores tuvieran la deferencia de mimarla. En eso, Alcaraz supera a su rival. Las dejadas pasaban la red como caricias envenenadas que alimentaron el juego de Carlitos para llegar a igualar el set y hasta ponerse por delante con 6-5 y servicio. En ese momento, Sinner debió apelar al mundialmente conocido refrán «lost, to the river». Sus restos profundos y fortísimos no sólo fueron decisivos, sino el miedo que generó en el servicio de Charlie, que encadenó hasta tres dobles faltas.
El set merecía decidirse en el tie-break. Sinner en pleno crecimiento y Alcaraz lamentando la ocasión perdida al servicio. Cuando todo parecía favorable para el italiano decidió salirse de su orden, sabiamente establecido junto a Darren Cahill, para intentar una dejada que no pasó la red. El bloqueo mental del jugador de San Cándido lo aprovechó el español y con un ace, puso fin a uno de los sets más intensos que uno recuerde.
Casi hora y media de esfuerzo físico dejaron un gesto de rabia y satisfacción en el semblante de Carlitos y a un sudoroso pelirrojo que se llevaba las manos a la zona posterior de su pierna. Falsa alarma. El italiano estaba bien y, antes de que Alcaraz se diera cuenta de que estaba un set arriba, ya tenía un break en contra en el segundo. Como en la primera manga, tocaba remar. Y así lo hizo hasta poner el 4-4 en el marcador. Todo parecía de cara para Carlitos que, en ese momento había desperdiciado ya 6 pelotas de break. Por eso, nadie esperaba que en el noveno juego el español encadenara cuatro errores inexplicables que ponían en bandeja el set para que Sinner, con un servicio impecable, colocara las tablas en el marcador: 6-4.
Más de dos horas de partido y faltaba el desenlace. Las cosas no pudieron empezar peor para el murciano. Tras el paso por el vestuario se confirmó que el tercer set también lo empezaría con rotura en contra. El esfuerzo ahora aparecía en las piernas de Alcaraz en forma de calambres. Está claro que el ritmo de partido no era corriente. Los signos de dolor eran evidentes y su box se apresuraba para preparar una de esas pócimas mágicas que resucitan a un muerto. Pero a este Lázaro no le bastaba con recuperarse, también tenía que sobreponerse a un gigante de los Alpes que ha venido para dar días de gloria a este deporte junto a Alcaraz: 6-7, 6-4, 6-2
Tenis de otra galaxia solo recomendado para bestias de otros planetas. Hoy el marciano no fue el murciano, pero nos quedan muchos duelos como este en los próximos años en lo que ya es el nuevo Big2 del tenis del futuro.
Nos esperan grandes duelos en la próxima década. Estupendo artículo como siempre
Un extratosferico 1 set…, termina en un tercer set a favor de Sinner…, pero tendremos más…, muchos más..
Gran crónica sobre este último enfrentamiento de nuestro Carlos
No he visto el partido y leyendo este estupendo artículo, lamento que haya sido así. Independientemente de ello y por la trayectoria de esta pareja, parece que ahora sí… hay una generación (añadiría a Rune) que a diferencia de los Tsitsipas, Zverev, etc, podrán marcar referencias en la historia del tenis que estos últimos, no han logrado.
Bueno, pues si hace poco hablábamos de la rivalidad Aliassime-Alcaraz, este Sinner no se queda atrás. Por suerte, el presente y futuro del tenis está asegurado. Sólo nos queda esperar que sea de color rojigualda.