El danés rompió el servicio de Tsitsipas en cada una de las mangas y mantuvo el suyo para hacerse con su segundo torneo ATP, tras el triunfo en la tierra de Munich. El griego pierde su quinta final de la temporada.
Estocolmo ha sido testigo del sorpasso de la Next Gen a la Generación perdida. Holger Rune, tenista danés de 19 años, ha sorprendido al griego Tsitsipas en lo que ha sido, para él, una nueva ocasión perdida de erigirse en nuevo dominador del tenis ahora que el Big3 tiene un miembro menos y los otros dos juegan apenas Grand Slams y Masters1000. Rune, Auger-Aliassime, Alcaraz, Sinner, Baez, Korda, Nakashima…, todos ellos empiezan a comerle la tostada a los Tsitsipas, Berrettini, Thiem, Zverev, Rublev.
Esta tarde, el nórdico se ha adaptado mejor a la pista sueca. En cada uno de los dos sets, Rune ha conseguido romper el servicio y mantener, a veces con dificultad, el suyo para endosar un doble 6-4 a Tsitsipas, que se presentaba en la final con un expediente impoluto de tres partidos sin perder una sola manga. Una ocasión más, y van 5 este año, que el griego cae en la final. Perdió en los Master1000 de Roma y Cincinnati y en los ATP250 de Rotterdam, Nur Sultán y Estocolmo.
Nadie duda de la extraordinaria calidad de Stefanos Tsitsipas, como no lo hacemos del resto de los integrantes de la Generación perdida, pero, cada vez dudamos más de que, cuando Nadal y Djokovic den un paso al lado en los Grand Slams, vayan a ser ellos los que presenten su candidatura para alcanzar las más altas cotas de poder. De momento, en las municipales de los ATP250, el «sorpasso» de la Next Gen ya se ha dado. Por eso, mucho me temo que sólo Tezanos podría asegurar que lo de Alcaraz, Auger-Aliassime y Sinner no va a marcar otra época del tenis.
Parece más que obvio que los chicos nuevos pisan fuerte sin tener nada que perder. Ese descaro y valentía les están dando muchas alegrías. Veremos si se traduce en un dominio del panorama tenístico o si en las grandes citas es la experiencia la que se acaba imponiendo.