El noruego supera en 4 sets a Khachanov para llegar a su segunda final de Gran Slam. Ruud mantiene sus opciones de salir como nº1 del ranking y evita, con su victoria de semifinales, que Nadal lo sea.
Ruud, ese escandinavo terrícola que tanto criticaba Kyrgios por rebañar puntos de torneos menores sobre arcilla, se hace mayor y llega a su segunda final de Grand Slam, la primera sobre pista dura. Nick, Casper no era tan malo como tu decías. El noruego, que ya ha ganado 3 torneos ATP250 en 2022, llega a su sexta final de la temporada.
Su rival en las semifinales no ha sido tan duro como lo aparentaba. Pocos, por no decir nadie, hubiéramos colocado a Khachanov en semifinales de este grande. La temporada del ruso no daba para más, pero el partidazo que se marcó en octavos contra Carreño y la sobriedad que mostró ante Kyrgios nos ilusionaron con un Karen de videojuego. Pero hoy lo virtual se ha convertido en terrenal. Su eficacia se ha disipado ante un Ruud al que le ha bastado ser, como lo es siempre, un valor seguro con su derecha.
El noruego, colocado en la séptima posición del ranking y sin haber ganado jamás un torneo superior a un ATP250, tiene opciones de ser nº1 si gana el torneo o si Tiafoe vence en la segunda semifinal a Carlos Alcaraz. Es evidente que el circuito está muy revuelto por la fijación de Djokovic contra las vacunas, por la ausencia de puntos de Wimbledon, por la lesión de Zverev y por las horas bajas de Medvedev y Tsitsipas.
En cualquier caso, lo que está claro es que, descansando ya desde el hotel, el «noruego si ruega» que Tiafoe sea su rival en la final del domingo. En 2022, Ruud ya ha perdido contra Alcaraz la final del Master1000 de Miami y contra Nadal la final de Roland Garros. Una final contra Carlitos con el Grand Slam y el nº1 de por medio sería la guinda perfecta a 15 días de tenis total en Nueva York.
Absolutamente de acuerdo con todo lo dicho. Pero añadiría un matiz, (además habiendo visto ya la segunda semifinal) a Ruud no le habría sido nada fácil superar al americano.