El jugador español vence su tercer partido consecutivo en cinco sets para pasar a la final del USOpen. Alcaraz desaprovechó un punto de partido en un cuarto set en el que gozó de dos breaks. Carlitos buscará su primer Grand Slam y el nº1 del ranking en la final ante Casper Ruud.
En cuanto vi el aspecto de Wayne Ferreira en el box de Tiafoe, supe que algo bueno no le podía ocurrir esta noche. El entrenador del jugador norteamericano tenía más mala cara que Marco el día de la madre. Mientras tanto, Frances, más atento al partido que a la grada, fijaba su mirada en la pelota para comprobar como las líneas son imanes para los obuses de Alcaraz. No obstante, el de Maryland, apoyado en su gran saque y un férreo juego de fondo se plantó en el tiebreak, un terreno pantanoso en el que la moneda cae de cara o de cruz. Otra vez, la cara como protagonista, pero ésta mucho más agradable que la del sudafricano. A pesar de la remontada de Carlitos, Tiafoe echó el set a su mochila. El público enfervorecido por el espectáculo soñaba con otro partido como el Alcaraz-Sinner de hace dos días y con colocar a un jugador local en la final después de muchos años de sequía.
Alcaraz empezó la segunda manga como si nada hubiera ocurrido. Su paciencia a la hora de gestionar los tiempos, su cacareada osadía en los puntos decisivos y ese físico envidiable eran la carta de presentación para seguir luchando por cumplir un sueño. Pero, como suele ocurrir en las grandes gestas, todo empieza por un pequeño detalle. En este caso fue en una pelota en la que Alcaraz se quedó vendido en la red y el norteamericano cometió el error de buscar la cabeza del murciano. Un feo gesto que logró esquivar, nunca mejor dicho, por los pelos. Carlitos enrabietado por la acción culminó ese juego con break, que acabaría repitiendo en el set para cerrar con 6-3.
Con tablas en el marcador la tercera «Manga» fue para el del Mar Menor. Un set sin historia, lleno de palos que Tiafoe no sabía por donde contrarrestar. El norteamericano, desarbolado por el amplio catálogo de golpes del zagal bajó la cabeza y entregó la cuchara para aceptar un 6-1 en contra.
En el cuarto set, Tiafoe tardó en frenar el ciclón murciano con el apoyo del público, más dispuesto a que el espectáculo continuara que a tirar de localismos en este mundo globalizado. Cuatro juegos consecutivos de rotura volvieron loco el partido. No había más que ver el banquillo de Frances para darse cuenta de que, ahí, el norteamericano se manejaba mejor. Raquetas para encordar, botellas gastadas y diez mil camisetas sudadas contrastaban con la pulcritud de Carlitos. El español disfrutó de un matchball de locos, con pelota a la cinta, dejada y contradejada de Tiafoe. El norteamericano no se acababa de rendir y la cuarta manga se fue a una nueva muerte súbita. Otra vez salió cara para el norteamericano. Menuda cruz para Alcaraz. El norteamericano ha ganado los 8 tiebreaks que ha jugado en el torneo.
La remontada de Tiafoe le convertía en favorito para el quinto set, pero la fuerza mental de Carlitos es de otro planeta. Lejos de amilanarse, se revolvió y pronto cogió la delantera en el marcador con una tempranera rotura que fue contrarrestada rápidamente por Tiafoe, poniendo una vez más a prueba su enorme capacidad de reacción. Vuelta a la lucha y nueva rotura del murciano que ya no encontró respuesta del norteamericano. Set y partido para el español: 6-7, 6-3, 6-1, 6-7, 6-3.
En el palco de Alcaraz, Ferrero, en el de Tiafoe, Ferreyra. Una simple letra y un aspecto muy diferente les separan. El de Onteniente superó en la pista al sudafricano, 3-1 en sus enfrentamientos personales. Hoy como entrenador también lo ha hecho por juego, y por presencia.
Lo de Alcaraz es brutal. La bola le corre a una velocidad inexplicable. Su éxito radica en que disfruta jugando, le apasiona reventar la bola, pero también tratarla con mimo para buscar ángulos imposibles, dejadas inverosímiles y voleas incomprensibles.
El partido tenía premio doble para el zagal de la huerta murciana. Lo curioso es que su cerebro no es de esos que te recuerda que estás ante el abismo del que debes recular. Alcaraz prefiere optar por lo tradicional, la receta de su abuelo de la triple C (cabeza, corazón y cojones) que, visto lo visto, sigue dándole buen resultado. Su primer Grand Slam y el nº1 de la ATP están a sólo un paso.
Totalmente de acuerdo con todo. No se puede expresar y resumir mejor un partido memorable.
Gracias Fran por dejarnos la película de esa gran gesta de Alcaraz. Casi prefiero leer tu crónica a ver el partido. ¡Qué pedazo de sucesor tiene Nadal!
Bien…, buena y bonita crónica de este último enfrentamiento de nuestro tenista con mejores aptitudes para conseguir el número 1 más joven de la historia, ahora, sólo a pensar en esa final que podría significar que esta en la senda correcta para ser lo que todos desean a este tenista español
La gesta de Alcaraz en el US Open está definida por su obstinación. Cuando no le iban bien las cosas terminaba por reponerse. Benditas victorias a cinco sets. Sientan mal al corazón del espectador, pero no hay nada como el subidón final.