El murciano da cumplida cuenta, por la vía rápida, de Cameron Norrie, vigente campeón del torneo. En semifinales se enfrentará a Nadal, quien sufrió más de lo esperado para vencer a un motivado Kyrgios.
Carlos Alcaraz no para de cumplir objetivos y superar todos los hitos que su equipo técnico, capitaneado por Juan Carlos Ferrero, vienen diseñando desde que el de Onteniente cogiera las riendas de la carrera deportiva del murciano. La contención ha marcado siempre la estrategia organizada para la perla del tenis actual, pero ya no se puede mantener. Alcaraz ya es una realidad del tenis mundial y el objetivo de estar entre los 15 primeros del ranking al acabar la temporada se ha cumplido en tan solo dos meses y medio. Hasta el propio Rafa Nadal ha tirado por tierra el plan diseñado para evitar comparaciones al reconocer que ve, actualmente, al murciano «como él cuando empezaba con 18 años».
El de El Palmar no ha cedido ni un solo set en todo el torneo y sólo se ha dejado 14 juegos. De un plumazo ha acabado con las opciones de McDonald, Bautista, Monfils y, en el partido de ayer, de Cameron Norrie, vigente campeón del torneo y al que superó por 7-5, 6-1.
Más problemas se encontró Rafa Nadal ante un motivadísimo Nick Kyrgios. Tras un primer set muy apretado en el que el mallorquín se repuso a una rotura inicial, el tie-break cayó del lado de Rafa. Cuando todo parecía que sería un mero trámite en el segundo set con el australiano desquiciado, montando su habitual show, Nadal mostró ciertas lagunas en el servicio y se vio sorprendido en el 6-5 para perder la segunda manga. Con tablas en el resultado y un Nick hiper motivado, Nadal tuvo que tirar de oficio para superar la ronda y encadenar la 19º victoria consecutiva en la temporada: 7-6, 5-7, 6-4.
Hoy, el azar ha querido colocarlos en la final del Master1000 de Indian Wells. Presente y futuro del tenis mundial en la cancha. Esta noche sabremos si «el relevo está entregado» o «la experiencia es un grado». Por lo pronto, disfrutémoslo, porque, lamentablemente, la historia no ha querido colocárnoslos en la misma generación.