El balear se enreda en un partido épico para pasar a semis frente a Shapovalov. Rafa tenía controlado el encuentro con dos sets arriba, y acabó viendo fantasmas de lo ocurrido en los cuartos de 2021 ante Tsitsipas. El balear dispone ahora de tres días de recuperación hasta las semifinales.
Rafa Nadal volverá a jugar las semifinales del Australian Open tras la victoria alcanzada esta madrugada, en España, ante Denis Shapovalov. Después de un inicio impecable, el balear se vio con dos sets arriba sin apenas esfuerzo. En el primer set el español rozó la perfección con una derecha profunda con mucho peso y un servicio muy efectivo. Nadal fue capaz también de llevarse el segundo set por la constancia y seguridad en el juego. No era necesario más, bastaba con eso para superar a un Shapovalov estaba lejos de ser quien se enfrentó a Zverev en octavos.
Pero llegó la tercera manga. Ahí, en el decisivo noveno juego Rafa se mostró muy errático con el servicio y un par de dobles faltas, hicieron despertar al joven Denis. Shapovalov pronto vió que algo pasaba en el universo interno de Nadal. Set para el canadiense que rápidamente confirmó su recuperación con break en el cuarto. Al juego agresivo de uno se le sumaban las innumerables dobles faltas de Nadal al servicio. Shapovalov olió la sangre de la herida de Rafa, a quién sólo le quedaba el recurso de pedir la ayuda del médico. Problemas estomacales, golpe de calor, o simplemente el ciclón de Denis, era el que generaba ese dolor insoportable que sentía el balear al ver que se repetía la historia del año pasado, cuando Tsitsipas le remontó dos sets y confirmó la remontada en el quinto para alejar a Nadal de las semifinales del Open de Australia.
Pero hoy, Nadal ha vuelto a demostrar su excepcional control mental. Tras un descanso de casi siete minutos al terminar el cuarto set, el manacorí se ha ido al vestuario a cambiarse la sudada indumentaria y, sobre todo, a procesar lo que estaba ocurriendo. El análisis ha sido impecable y la estrategia inmejorable. Nadal se ha sentido inferior físicamente, por lo que ha trasladado la iniciativa al canadiense y se ha limitado a meter siempre una pelota más que Denis. El canadiense ha continuado arriesgando como cuando iba por debajo en el marcador y, tras desperdiciar varias opciones de break, ha visto como era a él a quien le rompían su servicio. Con 3-0 arriba en el quinto, Nadal se ha limitado a buscar buenos primeros servicios y reducir las innumerables dobles faltas que había hecho en la tercera y cuarta manga. Al final, la experiencia ha primado sobre el desordenado juego de Shapovalov que ve como, una vez más, Nadal le tiene cogida la medida. El de hoy ha sido el quinto enfrentamiento entre ambos y Denis sólo venció en el primero de ellos, allá por 2017 en el Master1000 de Canadá.
El de Manacor ya está en la penúltima ronda del Open de Australia y ahí sólo ha perdido, en 2008 ante Tsonga. Las otras cinco veces que llegó a las semifinales Nadal consiguió pasar a la final (2009, 2012, 2014, 2017 y 2019), aunque sólo en la primera de ellas consiguió alzarse con el triunfo en el Grand Slam austral.
Ahora le espera Berrettini, un jugador que le dará poco ritmo y que le exigirá un esfuerzo añadido en el resto. Nadal hoy ha estado al borde de la eliminación, su situación era límite y su fortaleza física indica que no es la que era. La mejor noticia son los tres días de recuperación que tiene por delante y que, no lo olvidemos, Nadal siempre es capaz de todo. Hoy, una vez más, nos lo ha demostrado.
Efectivamente hoy ha quedado demostrado que su fortaleza no es la que fue, ahora bien, sigue siendo un superdotado en su excepcional control mental.