El ruso, especialista en meterse en charcos, desprecia el juego de saque y volea de Cressy tras el enfrentamiento que han mantenido en octavos del Open de Australia.


Nuestro amigo Medvedev está ya en disposición de catalogar los diferentes estilos tenísticos en entretenidos y aburridos. El ruso ha creado un personaje durante los últimos años que atrae tantos adeptos, como detractores. Desde su posición preeminente, como nº2 del ranking actual, ha creído conveniente teorizar sobre la forma correcta de cómo jugar al tenis. Hoy ha pasado a cuartos tras vencer a un «tedioso» jugador que ha osado a subirle a la red más de 100 veces. Pero a Dannil sólo le gusta el tenis que sale del molde actual: juego de fondo, golpear duro a la bola y nada de improvisación en el juego.

Cressy, Gaston o Mannarino, jugadores que proponen soluciones diferentes cuando la pelota se pone en juego, son jugadores aburridos para el actual nº2 del ranking. Curioso planteamiento de alguien tan heterodoxo como el ruso. El ruso se carga de un plumazo a McEnroe, Leconte o Stefan Edberg. Otros opinamos que la variedad enriquece al tenis. No hay más que ver lo que ocurrió en la ronda anterior, en la que Medvedev se enfrentó a Kyrgios. Dos estilos totalmente contrapuestos y un espectáculo con picos de audiencia que ya quisieran partidos de grandes pegadores del circuito.

Cuesta tener que echar mano de declaraciones de Nick Kyrgios para destrozar los argumentos del moscovita. El australiano, quien nos tiene acostumbrados a declaraciones altisonantes ha tenido un momento de lucidez al defender la variedad, la espontaneidad, el salirse de los patrones establecidos por el tenis del s. XXI. Las reacciones en favor del «aussie» han reclutado miles de «likes» en las redes sociales, las mismas en las que el ruso no se maneja nada bien.

Evidentemente, también nos cuesta entender que sea Medvedev el que desprecie el tenis feo de saque volea, resulta curioso. Su aspecto desgarbado, su actitud descuidada, su banquillo desordenado y sucio y masticar mientras se está jugando el punto no parece que sean acciones ejemplares del juego bonito. Y si nos referimos a su juego, podremos decir que es rocoso, fiable y profundo, pero también heterodoxo, sistemático, repetitivo. Ahora, se queja de que no le ponen en la pista central, quizá sea porque su juego aburre aún más que el de Cressy y su lenguaje corporal deja bastante que desear.

Medvedev se equivoca en su desprecio por lo diferente. El ruso no debe enfrentarse al mundo, porque el mundo suele ser diferente y él no es nadie para crear trincheras entre lo bonito y lo feo. Si insiste en su obsesión por oponerse a los otros, a los que no son como él, el mundo se volverá en su contra,.. si no lo está ya.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

3 comentarios en «A MEDVEDEV LE ABURRE EL JUEGO DE CRESSY»
  1. Maravilloso todo tu artículo y muy bien definido, justo en éste deporte tan individual es primordial respetar el modo o forma de jugar y con más motivo los profesionales que viven de esto. Claro está que los que jugamos al tenis nos gusta más un determinado juego del contrincante u otro, justo ahí está el sobreponerte a ese juego que no te gusta. Gracias Fran

  2. Poco más se puede añadir a lo ya escrito.
    No está este moscovita, legitimado moralmente para dar lecciones y de paso nombrarle monitor para enseñar golpes de tenis ejemplar, a las nuevas generaciones. Curioso resulta recordar a Cressy, Gaston o Mannarino, tres franceses de origen. Propongo nombrar monitor del moscovita, a Michaël Llodra, quizás de ese modo pueda aprender algo.

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