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SoonWoo Kwon consigue su primer torneo ATP al imponerse al australiano Duckworth en Astana. Ninguno de los dos finalistas partía como favorito del ATP250 kazajo.


Como ya ocurre en otros deportes, el mercado asiático necesita de referentes orientales para activar el negocio tenis. La presencia de Jao Ming en la NBA supuso una importante inyección económica de la liga profesional americana de baloncesto. En el mundo del fútbol la cosa ha alcanzado niveles estratosféricos. Una liga sobredimensionada de elefantes futbolísticos que van a morir a China. Por no hablar de la estrategia del resto del mundo de fichar algún jugador oriental para aumentar los ingresos por venta de camisetas o derechos audiovisuales en aquellos países. El tenis, como era de esperar, no es ajeno a todo esto y, desde finales del pasado siglo busca referentes en los que fijarse.

El pionero fue el jugador de origen taiwanés, pero nacido estadounidense, Michael Chang, quien en la década de los 80 y 90 venció en Roland Garros (1989) y en siete Master 1000, manteniéndose en el Top10 durante varios años. La pasión asiática por el tenis se concretó en los 90 con el japonés Shuzo Matsuoka, que consiguió el primer título ATP de un jugador asiático al imponerse en Seúl.
Más tarde llegarían el tailandés, ex-número 9 del mundo, Paradorn Srichapan. y el que ha sido referente del tenis japonés de los últimos años: Kei Nishikori. El japonés llegó en 2014 a la final del US Open, pero ni ha conseguido llevarse para Japón un Grand Slam ni ninguno de los Master1000 del circuito, adonde ha caído en cuatro ocasiones en la final.

El tailandés Paradorn Srichapan durante un partido en Wimbledon

En los últimos años emergen jugadores como los japoneses Taro Daniel, Go Soeda, Tatsuma Ito o el coreano Hyeon Chung, quien tras un año espectacular en 2018, en el que se colocó en el nº 19 de la ATP, ha caído en el más triste de los olvidos.

Ahora el sueño del tenis oriental vuelve a tener un referente: SoonWoo Chung, virtual ganador del ATP250 Nur-Sultan de Astana. El jugador coreano, que se ha impuesto a James Duckworth, va poco a poco mejorando en su juego y este fin de semana el esfuerzo y la humildad han tenido su recompensa. El primer triunfo le llega con 23 años y, seguro que, una ingente afición asiática espera que su ejemplo sea seguido por más jugadores orientales. La ilusión renace en un mercado necesitado de figuras.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «RENACE LA ILUSIÓN DEL TENIS ASIÁTICO»

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