El ruso confirma su mejoría con un partido serio en el que aprovechó las pocas fisuras del canadiense
Lo estábamos esperando. En «Subiendo a la Red» llevamos muchos torneos subrayando el bajón de juego y resultados que estaba teniendo el ruso durante las últimas semanas. Pues ya está aquí. Desde las semifinales del US Open, en las que cayó ante Thuem, el ruso había encadenado resultados inferiores a los que su ranking le obliga.
Las exigencias del circuito son muchas y a la mínima que un jugador no está a la altura desaparece de las rondas finales de los torneos. En ocasiones estos bajones de juego están provocados por circunstancias ajenas que, aunque ya se hayan resuelto, dejan peligrosos rastros en el juego y por ende en los resultados. Medvedev ha roto esa dinámica en París-Berçy y ya ha cogido carrerilla para alcanzar sus objetivos del que está siendo un mal año. El ruso no está en una final desde hace más de un año, cuando gano el Master1000 de Shanghai.
Hoy, Daniil Medvedev ha aprovechado las pocas fisuras que ha dejado Raonic en su servicio para derrotarle. Un break en la primera manga y el tie break del segundo han bastado para que el moscovita se plante en su cuarta final de un Master1000. Ya tiene en sus vitrinas Cincinnati y Shanghái pero perdió en Canadá. Me temo que el ruso ya ha avisado en casa para que vayan haciendo un hueco.