El ganador de un Wimbledon y finalista de otros tres colabora actualmente en el equipo técnico de Djokovic
IVANISEVIC, MEJOR TENISTA QUE PITONISO
Tres finales perdidas en Wimbledon y haber caído tres años después hasta el nº 125 del ranking seguro que animaron a algún adivino, allá por julio de 2001, a decir que Goran Ivanisevic, no tenía ninguna opción de ganar el torneo londinense. Se equivocaba el profeta. El tenis es un deporte tan imprevisible como especial. El croata, perdido en la clasificación de la ATP, con su juego en caída libre y acosado por las lesiones, vio como Wimbledon le daba una última oportunidad. La organización del torneo tuvo la deferencia de otorgarle una «wild card» por su trayectoria sobre la hierba londinense. Así pudo disputar la edición de 2001, la ocasión de ganar el único Grand Slam de su carrera.
Excelente tenista capaz de lo mejor y lo peor dentro de una pista de tenis. Durante la década de los 90 paseó su tenis de ataque por las pistas rápidas y se hizo fuerte en la hierba de Wimbledon, adonde llegó a las finales de 1992, 1994 y 1998. Lo tenía todo para coronarse en el Old England Tennis Club, pero coincidió con otros dos grandes de la historia del tenis. Allí le esperaban los norteamericanos Agassi, primero, y, Sampras, en las dos ocasiones posteriores para acabar con su objetivo de ganar Wimbledon.
Pero llegó la oportunidad de 2001. Ronda a ronda, apoyado en su gran servicio fue cogiendo confianza. Un sueco procedente de la previa fue su primera víctima, luego, el mallorquín Moyá a quien tuvo que remontarle un set, en la siguiente ronda todo un especialista, Andy Roddick, quien nunca pudo ganar en Wimbledon. En octavos se vió las caras con el cañonero Rusedski a quien sobrepasó por detalles en los tres sets que ganó el croata. En cuartos de final, Marat Safin, cabezas de serie nº 4 del torneo que disfrutaba de los mejores momentos de su carrera y que también se vio superado por la confianza del jugador de Split. En semifinales, Tim Henman lo tuvo en el tie-break del cuarto set pero se le escapó la oportunidad de que un británico ganara desde 1922. Y así se plantó en la final ante el australiano Patrick Rafter, que había perdido la final del año anterior ante Pete Sampras.
La ocasión era extraña, el finalista del año anterior contra un invitado a la fiesta. La lluvia provocó que se pospusiera la final al lunes. Los dos necesitaban la victoria. Probablemente sería la última oportunidad para ambos, sobre todo para el croata. La final fue antológica. Más de tres horas de tenis de alta escuela que terminó con un inolvidable quinto set, ante el delirio de un público entregado al juego de ataque.

Con dos grandes sacadores el break tardó en llegar, (9-7). En cuanto Ivanisevic vió que el resto del australiano se quedaba en la red en el match-ball, cayó desplomado sobre la hierba mientras lloraba de emoción ante la gesta conseguida y que no ha vuelto a repetirse desde entonces. Nunca nadie ha levantado el preciado trofeo siendo repescado con una WC por la organización y con un ranking tan bajo.
Ivanisevic vivió una etapa muy difícil en su país. La guerra de los Balcanes hizo que naciera y ganara sus primeros torneos como yugoslavo y acabara dándole a Croacia la medalla de bronce en individual y dobles en los JJOO de Barcelona.
Excelente sacador, segundo en record de aces de la historia y «plusmarquista» en el año 1996 con 1477 saques directos, ni volvió a ganar otro Grand Slam ni consiguió ser nº1 de la clasificación mundial por la alargada presencia de Pete Sampras.
La potencia de sus golpes provocó esta lamentable anécdota para el pájaro
Estos días Goran Ivanisevic ha vuelto a llenar las portadas de los medios de comunicación, pero esta vez no por su juego, ni siquiera por pertenecer al equipo técnico de Novak Djokovic sino por decir que «Nadal no tiene ninguna posibilidad». Diecinueve años después, la osadía de los visionarios metidos a adivinadores continua. Goran, lo tuyo en Wimbledon fue un milagro, lo de Rafa en Roland Garros es costumbre.
[…] podemos comparar esta oportunidad con la que aprovechó Ivanisevic en 2001 cuando recibió la invitación de Wimbledon para acabar ganándolo, pero ambas se han producido sobre la hierba. Esto viene a decir que […]
[…] en ganar el torneo australiano en 1976, Wilander, en Roland Garros de 1982, Becker en 1985 e Ivanisevic en 2001 sobre la hierba londinense, Agassi, en el USOpen de 1994, y los sudamericanos Kuerten y Gaudio en […]
[…] a decir que Nadal no tenía ninguna opción de ganar en la final de Roland Garros a su pupilo. El triunfo aplastante del español dejó en mal lugar las dotes adivinadoras de Goran Ivanisevic. Ahora elucubra con las serias opciones del serbio para ganar 9 Grand Slams más. Sólo el tiempo lo […]
[…] no debemos olvidar que el italiano ha entrado en el torneo gracias a una invitación del torneo. Un triunfo así, gracias a una «wild card» no es la primera vez que ocurre en el circuito ATP. Esta semana recordábamos en «Subiendo a la red» la más conocida de este tipo de victorias que […]