El italiano, enfermo desde hace dos días, entrega a Alcaraz el Master1000 de Cincinnati, quinto título de esta temporada para el murciano y tercero de esta categoría. A las puertas del USOpen, las opciones de recuperar el número 1 de la ATP, del jugador de El Palmar, se disparan.
Ahora que, en pleno mes vacacional, la temperatura política ha bajado, son los incendios forestales los que calientan la ira del respetable. La enésima ola de calor del verano, el pretendido cambio climático o la propia incapacidad de los dirigentes para gestionar el campo español son los responsables de que el punto de ebullición de la paciencia de los españoles esté al límite. Lejos de la España quemada, en el sur de Ohio, Alcaraz también ha tenido que sofocar las altas temperaturas que presentaba un Sinner atacado por la fiebre. El transalpino, antes de maltratar su palmarés con un rosco en contra, ha decidido retirarse cuando el marcador mostraba un 5-0 para el murciano.
El tórrido verano tenístico nos iba a regalar un nuevo enfrentamiento de la flor y nata de este deporte en Cincinnati, pero ha salido descafeinado por las altas temperaturas que padecemos a uno y otro lado del Atlántico. En el caso de Sinner no sólo se disparaba la temperatura en el ambiente, sino en su propia condición física. Tan sólo 23 minutos ha durado esta pseudo final en la que el jugador italiano pronto se ha quedado sin energía. Ni los molinos de viento de sus brazos repartiendo golpes ganadores, ni sus potentes servicios hidráulicos han servido para renovar una energía que hoy a Sinner no le salía del cuerpo. Pronto aparecieron los primeros cortes en el suministro que amenazaban con el apagón definitivo. Las placas solares del nº1 de la ATP han acabado por quemar los fusibles del italiano. Su lenguaje corporal se ha ido apagando hasta tener sólo, la fuerza necesaria para apretar la mano de Alcaraz en un gesto de impotencia sin precedentes en estos duelos.
El murciano agranda, con esta victoria en el Master1000 de Cincinnati, las diferencias en torneos ATP con su rival de generación y, además, estrecha la diferencia de puntos para recuperar el nº1. Bastaría con que Alcaraz mejore el resultado de Sinner en el USOpen para que el español vuelva a instalarse en la cima del tenis.
Cara se va a poner la energía en las próximas semanas si se aplican los dichosos aranceles que rigen los mercados internacionales, Zverev y Sinner han demostrado en Cincinnati que han agotado sus baterías y que tienen una semana para recargarlas antes de que se inicie el USOpen. El año pasado Alcaraz llegó fundido a estas alturas de la temporada, pero ahora, las sensaciones no pueden ser mejores ya que él es el único que ha llegado con las pilas bien cargadas al último Major de la temporada.
Buen artículo, querido Fran. Viendo la masacre que se produjo durante todo el torneo, era previsible que se le fundieran los plomos al «gorrilla», de San Cándido, localidad cercana a Austria y Suiza, porque nuestro Carlitos, murciano, el calor lo ha llevado de lo lindo. Fijate que yo tenía la esperanza de que cayese también, como Sasha, y así ha ocurrido. Pero lo que son las cosas, un 6-0 y abandono iba a quedar para los anales de la historia, y que mejor » maquillarlo» con un incompleto set, 5-0. Por cierto, las malas lenguas dicen que fue la tarta, por su 24 cumple del sábado, o la maldición del Pokémon que le regaló el francés Atmane. Nunca se sabrá, jejeje.