Humbert-Marsella

El jugador francés revalida el triunfo en el ATP250 de Marsella ante el serbio Medjedovic. Séptimo título para Humbert y segunda final perdida para el joven balcánico.


El mundo empieza a movilizarse por la explotación de las tierras raras. El potencial de aplicaciones que van a ofrecer a la vida del futuro está haciendo que Rusia, EEUU y la insaciable China vivan un neocolonialismo del s.XXI, que les lleva a intentar recuperar Ucrania, tirarle los tejos a Groenlandia o invadir económicamente África. Humbert y Medjenovic son tierras raras del tenis que poseen un valor hasta ahora desconocido.

El tenis francés siempre se ha caracterizado por su excelencia estética y paupérrima efectividad. Humbert forma parte de estos tenistas extraños que hacen mejorar el circuito poniendo siempre sobre las cuerdas a los jugadores del Top10. Virtuoso del piano, tampoco es manco con las cuerdas de su raqueta, el instrumento que más alegrías le está dando. A sus 26 años, acumula ya 7 torneos en sus vitrinas, 2 de categoría ATP 500 (Halle y Dubai) y el resto ATP250 (Marsella, dos veces, Auckland, Amberes y Metz, su ciudad natal).

También se puede considerar una «tierra rara» del tenis a Hamad Medjedovic, un serbio de malas formas, más preocupado de cuanto ocurre a su alrededor que de mantener la concentración en la pista. Apadrinado por Djokovic, Medjedovic consiguió alzarse con el Master NextGen de 2023. Desde entonces hay más raquetas rotas que éxitos deportivos. Las expectativas que hay puestas en su juego son muy altas. Trabajo le va a costar canalizar todo ese potencial a Jorge Aguirre, ex entrenador de Davidovich, que desde esta temporada dirige desde el box su carrera. En Marsella se ha deshecho de Khachanov y Medvedev para verse en la final contra Humbert. Ahí ha tocado en hueso.

El circuito está lleno de piedras y rocas que la Geología prospecta para su extracción. Ahora las tierras raras, como Humbert y Medjedovic están de moda. Eso sí, cuando llegan los grandes torneos, hay valores que son eternos, como el de las piedras preciosas.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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