Alcaraz-Rotterdam

El murciano se convierte en el primer español en imponerse en el ATP500 de Rotterdam en el que es su decimoséptimo título ATP, primero que consigue en pista cubierta. El australiano De Miñaur encadena su segunda final perdida en Rotterdam tras la de 2024, en la que cayó ante Sinner.


La interesada indefinición que vivimos en la sociedad actual, sobre cuestiones de toda índole, nos regala, en una misma semana, dos premios ex-aequo. Por un lado, la Academia de Cine Español encuentra como solución, tan democrática como injusta, igualar una infiltrada, que ha sido valorada por el público pasando por taquilla, con un 47 propagandista de progresos sociales que se atribuyen unos, para excluir a otros. Las casualidades han querido que esta misma semana se haya decidido también, desde el obligado exilio toledano, el Premio Nacional de Tauromaquia, que ha fallado repartir el galardón entre la tradición de los Criadores del toro de lidia y la modernidad de llevar al cine una visión actual de la Fiesta. Pues bien, en medio de este panorama de tibia corrección, me alegra comprobar que, en el tenis aún existe algo de cordura y determinación para desempatar. Alcaraz ha protagonizado, en Rotterdam, una película de categoría ATP500 para salir por la Puerta Grande del tenis semanal.

En este santo deporte sólo se pronuncia la palabra iguales cuando se llega al 40-40, aunque lo quieran ocultar con un deuce. Alcaraz huye de esa igualdad, es ambicioso en sus esfuerzos, pero también en sus objetivos. Tras el primer set, en el que De Miñaur salió como un ciclón, poco a poco fue convirtiéndose en una agradable brisa marina en manos de Carlitos (6-4). El australiano, de origen alicantino, igualó el partido en la segunda manga (3-6) en un fallido intento por convencer al jurado de la ATP para que repartieran el premio. Alguna mente privilegiada de esto de la raqueta, debió inventarse hace años, esto de buscar un set impar para deshacer la igualdad, o el mismísimo tie break, para acabar con la indefinición de los juegos pares. Conscientes de que aquí no existen las tablas, tanto Alcaraz, como Alex, saltaron a la pista con la intención de apropiarse del título, a sabiendas de que es imposible compartirlo. Eso de «ex-aequo» es un latinismo que no maneja ninguno de los dos, uno por culpa de la LOGSE, el otro por cuestiones culturales y geográficas.

En el necesario tercer set, el del desempate, el murciano tiró de su mejor estilo agresivo para coger su derecha y dar un paso hacia adelante. Pronto llegó la recompensa en forma de break. El servicio fue el aliado perfecto para completar un claro 6-2 que otorgaba el primer premio del tenis español en 2025.
El ganador del tercer set ya estaba escrito en la tarjeta de premiados del juez de silla. Ahí, sólo había escrito un nombre: Carlos Alcaraz Garfia. El tenis español se saca una espinita en Rotterdam con su primer título allí, tras las derrotas de Juan Carlos Ferrero y Rafa Nadal, mientras que Alex de Miñaur reedita su derrota en la final del año pasado, en aquella ocasión ante Jannik Sinner.

El cine y el toreo no se deciden a la hora de elegir entre las diferentes obras de sus correspondientes disciplinas artísticas. El tenis es mucho más práctico y menos tibio. En él, priman los resultados sobre el arte, quizá por eso, no siempre entendamos la existencia de jugadores dedicados al duro oficio de pasar bolas y echemos tanto de menos a Don Roger Federer.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «ALCARAZ NO COMPARTE SUS PREMIOS»
  1. Esta victoria pone en línea de salida la carrera para conseguir el mayor número de títulos en este año político 2025, aquí no hay coalición con jugadores independientes o nacionalistas que te hagan estar en primera fila, las victorias se consiguen con esfuerzo personal y buen entreno, pero a pesar de ello puede llegar un opositor de un día para otro y quitarte el mando dejándote sumido en la incomprensión del porqué se atreven a quitarte ese uno, que tanto te ha costado conseguir.
    En este deporte y en la mayoría esto funciona así, contrariamente a lo que ocurre en la vida cotidiana del ciudadano.

  2. Evidentemente, los resultados finales son los que cuentan pero no desdeñemos algo que a mí me encanta » tenistas que muestran mucho arte como por ejemplo: Federer, Stefan, Sampras, Llodra, etc»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *