Denis Shapovalov recupera su mejor estado de forma con la victoria en el ATP500 de Dallas. El canadiense consigue su mayor triunfo en el circuito después de dos años de caída libre en el ranking. El balear, Jaume Munar, deja Texas con un excelente sabor de boca para afrontar el resto de temporada, tras caer en semifinales ante Ruud en un partido que tenía ganado.
El Renacimiento fue un movimiento cultural que se produjo en Europa Occidental durante los siglos XV y XVI. Su principal objetivo estuvo en la búsqueda y recuperación de las esencias y formas de expresión de la Grecia y Roma Clásicas. Esta semana, el Renacimiento ha llegado a la América profunda. En Dallas, en pleno corazón de Texas, un rubio jugador, de tenis clásico, ha renacido para conseguir su primer ATP500, el mejor resultado de su carrera deportiva.
El jugador canadiense, nacido en Tel-Aviv, que llegó a ser Top10, estaba perdido en la clasificación tras un año 2023 repleto de derrotas. Más allá de las primeras 100 posiciones del ranking, Shapovalov ha reconducido su carrera y, con la victoria en Dallas vuelve a entrar en el Top50, lo que, sin duda le va a dar confianza para desplegar su mejor juego. Los aficionados ven en su revés a una mano y la búsqueda constante de golpes más angulados que potentes, una vuelta a las formas clásicas del tenis.
Shapo ha disfrutado de la semana perfecta. La confianza que cogió tras la victoria ante Kecmanovic, la confirmó sorprendiendo al nº1 del torneo y 4 del mundo Taylor Fritz. A partir de ahí todo fue coser y cantar. El canadiense acabó arrasando al checo Machac y al estadounidense Paul. Patrón parecido fue el de la final ante Casper Ruud, quien acabó bajando los brazos ante el desconocido acierto del norteamericano. (7-6, 6-3)
En la capital de Texas hemos vivido también una extraordinaria semana de Jaume Munar, quien, con su juego seguro y profundo ha ido colándose, partido a partido, hasta llegar a semifinales. En el camino se ha deshecho de duros compañeros de viaje como Shelton o Arnaldi, pero en penúltima rondo fue incapaz de superar a un Ruud que estaba a su merced. Munar tenía su servicio para llevarse el partido pero el brazo le empezó a temblar al mismo tiempo que la templanza del noruego crecía.
En el Arte siempre se han sucedido las épocas de ruptura con lo anterior con las de recuperación de las formas más clásicas. En el tenis estamos inmersos en un movimiento de tenis decorado con figuras de fuerza en las que los músculos, escorzos y posiciones forzadas evitan la serenidad de las formas más clásicas. Por eso, la muestra que nos ha presentado el canadiense en Dallas es algo más que un triunfo que supone el renacimiento de Denis Shapovalov, sino también, de un cambio en el Arte del Tenis.