Six King Slam

El nº1 de la clasificación ATP ha recogido el botín que, los jeques del petróleo, tenían preparado para representar, a golpe de talonario, lo que ha sido el tenis del pasado y del presente. Djokovic se impuso en dos sets a un aclamado Nadal y Sinner acabó doblegando a Alcaraz gracias a su juego disciplinado y lleno de orden…, justo lo que le faltó al murciano.


Melchor de Macanaz nunca empuñó una raqueta de tenis, aunque nació en el mismo Reino de Murcia que Carlos Alcaraz. A Melchor le dio por ser jurista y político en una época en la que a esas cosas accedían los mejores. Su principal aportación a las leyes y a la historia le llevaron a ser el responsable de la abolición de los Fueros de Aragón tras la Guerra de Sucesión, por medio de los Decretos de Nueva Planta. Este murciano de principios del s. XVIII, secretario de Felipe V, primer Borbón en España, fue el principal valedor de lo que se ha llamado el regalismo, el derecho privativo de los monarcas sobre las prerrogativas inherentes a su soberanía, que tenían por finalidad controlar la acción de la Iglesia, especialmente en los asuntos que no coincidían con los dictados del Papa. En Arabia Saudita no hay borbones pero sí monarcas con un poder absoluto incuestionado que les lleva a hacer de su chilaba un sayo. Esta semana se ha disputado ahí la Six King Slam, el evento tenístico mejor pagado de la historia con un premio para el vencedor que triplica el del US Open, el Grand Slam más generoso de cuantos existen.

Si con Felipe V, Macanaz consiguió aglutinar todo el poder que una Monarquía podía imaginar, ahora, con Felipe VI, los tenistas han de salir del mundo occidental, e irse a una Monarquía absoluta, para aprovecharse de los pingües beneficios que las regalías de jeques saudíes dejan en las cuentas de deportistas profesionales. Es el caso de futbolistas (Cristiano Ronaldo, Neymar, Benzema), golfistas, boxeadores o pilotos de Fórmula I que ya se están beneficiando de esta estrategia de blanqueo del régimen saudí a través de los valores que emana el deporte.

La competición en sí, no ha podido salirles mejor. Espectáculo por los cuatro costados, que, puestos a poner alguna pega, bien podrían haberlo hecho con unos costados más amplios en los fondos. De no ser por el millón y medio de dólares que se llevó Medvedev por poco más de una hora de trabajo, hubiera puesto el grito en el cielo. El sexto en discordia, el otro que se lo llevó muerto, fue Rune, que bien podría haber sido cortado en la curiosa selección y ser sustituido por Zverev o Fritz, claramente en mejor forma que el danés a estas alturas de la temporada.

Esta Six King se puso interesante cuanto se convirtió en Four King. Sinner le concedió un set a un Djokovic al que ya sólo le queda su capacidad para competir como nadie. Alcaraz hizo lo propio con su ídolo, Rafa Nadal, por un doble 6-3. El torneo se quedó para que Riad presenciara este sábado una final del pasado y otra del futuro.

En un país en el que el alcohol y el juego están prohibidos, hay que reconocer que nos hemos emborrachado de partidos llenos de puntos espectaculares que tardaremos mucho tiempo en olvidar. Djokovic puso fin a su rivalidad con Nadal con una victoria en dos sets, aunque ajustada en el segundo, que sirve de colofón al último enfrentamiento de los dos mejores tenistas de la historia de este deporte. El plato fuerte venía con otra más de las muchas finales que vamos a ver entre Sinner y Alcaraz. Dos estilos tan diferentes como efectivos. El murciano se adelantó al ganar el tie-break del primero apoyado en su juego agresivo. La remontada de Sinner llegó con el desorden. A Carlitos dejaron de entrarle sus diabólicos golpes, lo que hizo que el rodillo de Jannik se pusiera en marcha. Victoria para el de San Cándido que se embolsa más de 7,5 millones de dólares, el mayor premio jamás entregado en el tenis gracias al poder y riqueza de ciertas monarquías absolutas.

Macanaz acabó convirtiéndose en fiscal general del Consejo Real de Castilla, aunque éste no defendía su Institución, sino a los intereses del rey. Los mismos collares que ahora, pero con distinto perro. La muerte de la reina María Luisa Gabriela de Saboya, primera esposa de Felipe V, y el matrimonio con Isabel de Farnesio, la Begoña de turno, hizo que todo cambiara para el fiscal, quién cayó en desgracia y una vez hecho el trabajo regalista que favorecía a la monarquía absoluta de los borbones, fue desterrado durante 33 años. Don Álvaro, vaya buscando destino.

El actual fiscal que tenemos, como Macanaz en su época, tiene pinta de ser el tonto útil de la película. Lo que siempre sabremos es que, gracias a juristas como este tal Melchor, los reyes gozaron hace muchos años de un poder absoluto en el mundo católico y que, ese poder, todavía se mantiene en lugares como la península arábiga. Al menos, gracias a ellos hemos podido gozar del mejor plantel del tenis imaginable. Ni el pretérito fue perfecto ni el futuro será simple.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «SINNER SE LLEVA EL BOTE DE LA PRIMITIVA»
  1. Realmente este gran artículo demuestra que tenemos un periodista que sabe como comentar con argumentos históricos el hoy en día de una parte de esta sociedad.
    Bien cierto es que otros que no son monarcas actúan a sus anchas con el único cobijo de controlar todos los poderes que deberían juzgar sus actos, y al resto de los ciudadanos sólo les queda confiar en que el tiempo ponga a cada uno donde se merece, esperemos que no trascurran decenas de años para que la, dijéramos, justicia social pase lista y ponga a cada cual donde se merece.

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