Alcaraz-queens

Alcaraz continua su proceso de adaptación a la hierba británica. Si en la primera ronda sufrió contra Rinderknech, y mejoró con Lehecka y Dimitrov en las siguientes, hoy ha demostrado, ante Korda, que su potencial sobre la hierba también es infinito. De Minaur sorprende a Rune para plantarse en su segunda final de un ATP500 en este año, tras su triunfo en Acapulco.


No puedo evitar esa pizca de preocupación que nos sale a los padres cuando los niños se ponen a jugar a la pelota cerca de objetos frágiles. Cada vez que veo un partido en la pista central del Queens no puedo dejar de tener esa sensación. Esos cristales que se asoman a cualquiera de los partidos, que se celebran durante la semana que dura el torneo, creo que tienen más peligro que McGyver en el Leroy Merlin.

Este año, además, los elegidos para las rondas finales han sido críos de poco más de 20 años. Miedito me dan los cristales. Los niños han bajado a jugar mientras los abuelos les echan un vistazo tras los ventanales. Rune, De Minaur, Korda y Alcaraz suman bastantes menos años de los que tenía la Queen el año pasado.

Alcaraz ha demostrado que de la huerta a la pradera hay solo un paso. La adaptación ya está hecha y la recolección está prevista a partir de la semana que viene en Wimbledon. Hoy, como en algunos momentos del partido de ayer ante Dimitrov, Carlitos ha disfrutado desplegando su amplio catálogo de golpes sobre el ya desgastado césped. Con un rotundo 6-3, 6-4 ha zanjado unas semifinales que se antojaban más complicadas para el murciano.

En la otra semifinal ha saltado la sorpresa. Rune se ha visto desbordado por ese velociraptor, llegado de las antípodas, al que hay que ganarle diez veces el mismo punto. De Minaur nunca da una pelota por perdida y cuando tiene días como el de hoy, en los que está especialmente acertado, las posibilidades son infinitas. Mañana, el duelo estará en ver quien se lleva el partido y en demostrar quien es capaz de llegar a la pelota más imposible de alcanzar.

El torneo llega a su fin mientras los jugadores intercambian los últimos golpes sobre la alfombra verde y estoy seguro de que, detrás de esos cristales, siempre habrá una anciana haciendo ganchillo, o una joven doncella del servicio limpiando afanosamente los objetos de plata, o al mismo James, el mayordomo, retirando el servicio con la eficacia acostumbrada. Así son las cosas en el Queens, entre rancias y tradicionales. Quizá por eso nunca consiga entender como una sociedad tan apegada a sus costumbres haya entregado la presidencia del gobierno y la alcaldía de Londres a descendientes de inmigrantes de sus colonias orientales. Una sociedad rancia, que diviniza instituciones antiguas como la monarquía, y defiende manifestaciones culturales como la caza del zorro, se pliega a los cambios más subversivos que la sociedad actual propone. En una de las cunas más reaccionarias al cambio, el Queens, hemos visto a una chica recogepelotas con mallas y el pañuelo que envolvía su cabeza para ocultar su pelo. O cada día entiendo menos cosas o no logro comprender como, por un lado, se exige un tipo de indumentaria a los jugadores y, por otro, se permite que, amparándose en cuestiones religiosas, una chica se salga del outfit establecido. Los ingleses nunca dejarán de sorprenderme.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

2 comentarios en «…Y ESO QUE EN MURCIA NO HAY PRADERAS»
  1. Es lo que hay….., los ingleses fuera de la U. E, son diferemtes muy diferentes siguen con sus torneos sobre hierba/tierra y en este primero un ciudadano de la U. E., pondrá las cosas donde deben estar.
    Esperaremos la segunda convocatoria para ver quien se lleva el 2 titulo hierba/tierra

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