Rublev-halle

Roberto Bautista se queda a las puertas de la final del ATP500 de Halle tras caer ante Rublev. En cuartos de final, el jugador castellonense se había deshecho de Dannil Medvedev. Bublik da la sorpresa y supera a Zverev para plantarse en la final.


El excelente compositor alemán, Richard Wagner, nunca pudo imaginar que su influencia trascendiera los pentagramas musicales para dar nombre a un grupo paramilitar que, en los últimos días, se ha revelado contra la mano que le daba de comer. Dannil Medvedev, máximo exponente del ejército tenístico ruso, tampoco pudo imaginar que Roberto Bautista, tras una temporada realmente aciaga, le asestara una derrota tan cruel en los cuartos de final del torneo de Halle.

Si hay un ruso en el circuito que se ha revelado contra la situación de su país durante el último año y medio ha sido Andrei Rublev. El de Moscú no es sospechoso de estar a favor de la situación que se vive allí. Defensor de la paz como ninguno, ha convertido las balas en bolas cuando salen de su raqueta y sus disparos no buscan corazones vivos, sino líneas inertes que hay que limpiar. Rublev se ha aliado a ese ejército wagneriano que quiere interpretar el himno de la paz. Enfrente se ha encontrado a un Bautista que esta semana había recuperado sensaciones perdidas, pero que aún no está al nivel de temporadas pasadas.

Hoy, el pupilo del castellonense Fernando Vicente, se ha enfrentado a otro castellonense, Roberto Bautista, convencido de que sólo llegaría la victoria, siendo agresivo. Así lo ha hecho desde el primer intercambio. Con 6-3 zanjaba el ruso su particular «marcha» por la victoria. En la segunda manga, el jugador español alargó sus golpes y se mostró más agresivo para acabarlos en la red. Con 4-4 dispuso de una pelota de break en la que erró la dirección del passing, facilitando que Rublev mantuviera su servicio y abordara el del castellonense en el siguiente juego para llevarse el partido y quedarse a las puertas de la victoria en este Halle que, cada día se parece más a Moscú.

En la otra semifinal, otro wagneriano, Alexander Bublik, que en 2016 dejó de ser ruso para aceptar la oferta económica kazaja a cambio de un buen puñado de rublos. A pesar de sus habituales excentricidades, esta tarde se ha dejado de tonterías y ha sacado su mejor tenis para doblegar a un Zverev que sigue mejorando, pero falla en el examen final.

Las últimas noticias confirman que una columna de más de 25000 hombres, mercenarios que hasta ayer defendían a Rusia, avanzan hacia Moscú para derrocar a Putin. Rublev y Bublik no se han podido alistar, pero se han empeñado en vivir, mañana, un día grande entonando una partitura del Anillo de los Nibelungos de Wagner, en tierras alemanas.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

Un comentario en «UN WAGNER RUSO SE HACE FUERTE EN HALLE»

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