El danés remonta un partido que parecía controlado por el serbio con un set arriba y break a favor en el tercero. Nole no puede reeditar el triunfo en Paris a una semana del Masters Finals. Rune se lleva su primer Master1000 y se mete en el Top 10. Alguien debería hacer algo para controlar los excesos del público francés.
Llevamos meses con el run, run de la nueva generación que llega al mundo del tenis. Hoy el run, run ha sido Rune. El joven tenista danés ha dado esta tarde ese salto que todos esperábamos y que ya alcanzaron otros tenistas de su generación. Lástima que la recompensa no le dé para entrar entre los ocho elegidos que disputarán las Nitto Masters Finals de Turín, porque, el estado de forma del danés, nos hubiera regalado grandes momentos en la fiesta de final de temporada.
No sé si yo seré el único que siente que cuando Djokovic salta a la pista todo gira a su alrededor. Cuando el serbio se coloca al fondo de la pista lo hace como un director de orquesta que controla perfectamente los ritmos que han de sonar en su partido. Así lo ha hecho durante el primer set, moviendo a su rival a su antojo de un lado a otro de la pista para acabar rematándole con una dejada letal o cualquier otro golpe certero que estuviera en su partitura. El joven pipiolo nórdico era una marioneta manejada por los hilos del genio de la raqueta, quien se apuntaba la primera manga por 6-3.
La superioridad que muestra suele aburrir hasta al propio Djokovic. En ocasiones, se divierte poniendo innecesario lazos a sus actuaciones con soluciones demasiado complicadas, aunque eso le lleve a perder situaciones que ya tiene controladas. Esa desconexión hoy ha sido demasiado peligrosa. En semifinales ocurrió igual ante Tsitsipas, yendo al tie break del tercero tras ganar el primer set, pero ahí, in extremis, recuperó la conexión. Esta tarde, el cortocircuito se prolongó durante todo el segundo set hasta que Rune le devolvió el 6-3. Todo seguía según el plan regular establecido por Nole.
Así se demostró con la tempranera rotura del servicio del serbio que le colocaba con 3-1 arriba y llamada al fisio para que le masajeara entre el bíceps femoral y el músculo semitendinoso. El tratamiento debió mejorar la zona dañada, pero no la situación del partido. El contrabreak del danés devolvió las tablas al luminoso e intercambió el papel de los jugadores. Rune se activó en modo seguro y a Djokovic le entró el miedo del principiante en el cuerpo. En el 5-5, el juego del serbio se enmarañó hasta el punto de que Rune aprovechó el punto de break que fue la antesala del triunfo de Holger con un interminable servicio del danés que confirmó la sorpresa, 7-5. El exceso de confianza de Nole le llevó a su segunda final perdida en Paris Bercy tras la de 2018 ante Khachanov.
Mención especial merece el público de Paris Bercy, sin lugar a dudas uno de los peor educados del circuito. Su falta de respeto por los jugadores alcanza límites insospechados, como en la final de hoy, en la que, con la pelota en juego, los gritos a favor de uno o en contra del otro interrumpían el normal transcurso de este deporte. Por no hablar de su vociferante partidismo cuando un francés era de la partida. Entiendo la ilusión por ver a un representante galo en este deporte, empiezan a ser una especie en extinción, ya que el primero está en el puesto 42, (Rinderknech), pero su comportamiento es inadmisible para el tenis. Está claro que las autoridades de este deporte tendrán que empezar a buscar soluciones para que esto no se repita.
Novak Djokovic se queda a las puertas del séptimo título del Master1000 parisino y Holger Rune alcanza el primero de los muchos que, a buen seguro, alcanzará en los próximos años. El danés entr,a con esta victoria, en el Top 10, un habitat en el que su organismo se va a acostumbrar a vivir hasta que se haga adulto.
Desde que ganó Alcaraz el USOpen han pasado siete semanas y se han jugado 15 torneos ATP de diferente categoría. En ocho de ellos, más de uno cada siete días, hemos visto a un integrante de la Next Gen levantar el título del torneo de turno: Alcaraz, Nakashima, Auger-Aliassime, Musetti y Rune. Justo al acabar París Bercy, el danés se ha borrado de las ATP Masters Finals de las Next Gen. Está claro que para estos jovencitos del tenis, los torneos para promesas ya se les quedan pequeños.
Felicitar a Rube por su buen tenis y no dejarse influenciar por los gestos y artimañas del SERBIO. Este chico junto a los 4 o 5 más de esa generación bienen haciéndolo de fábula. Viva el buen tenis, seriedad y orden en el juego GRACIAS
Error RUNE
Gracias por la crónica con todos los entresijos. ¡Estos franceses!
Ya sabes perfectamente de mi animadversión por Nole. Esta crónica es de las que me alegran la mañana. Lo de Rune empieza a ser muy serio. Ganas de verlo la próxima temporada luchando por todo con el descaro que le caracteriza. Una pena que la afición no estuviese a la altura, como sí lo suele estar la de Roland Garros.