Tan sólo 3 Top10 entre los 16 supervivientes de los octavos de Wimbledon. Entre ellos, dos españoles lucharán por el torneo londinense más abierto de los últimos años.
Fin a la tercera ronda de Wimbledon que nos deja un Grand Slam descabezado de cabezas de serie y con los favoritos, cada vez más adaptados al pasto londinense. Ayer fue Djokovic y hoy ha sido Nadal. Las víctimas de los rigores de estas dos fieras han sido Kecmanovic y Sonego. Ninguno ha podido robarle un mísero set a ninguno de los dos, poniendo de manifiesto que en cuanto llevan unos días en un nuevo ecosistema, lo hacen suyo.
El balear finiquitó en tres rápidos sets su partido contra Sonego, eso sí, las presiones del italiano para que cerraran la pista y sus prolongados gritos sacaron de sus casillas a Rafa, quien llamó a la red al azzurro para pedirle que remitiera. Al acabar el partido, Sonego le pidió explicaciones y Nadal acabó disculpándose por si le había molestado su petición. En rueda de prensa el tenista español reiteró sus disculpas y no le dolió en prenda reconocer que se había equivocado, lo que agranda aún más su figura deportiva.
Acompañando a estos dos extraterrestres, sólo hay un representante del top10: Carlos Alcaraz. Mañana se verá en un duelo del futuro ante Jannik Sinner. El italiano está teniendo un año discreto en resultados, pero muy sólido para consolidar su privilegiada posición en el ranking. Alcaraz, un año menor que Sinner, está viviendo su temporada de explosión con dos Master1000 y una entrada en el Top10 inesperada. Acumula muchos menos partidos sobre la hierba que el transalpino lo que no deja de ser un handicap para Carlitos, que tras lo visto contra Otte, parte como favorito.
También se apuntan a la fiesta un renovado Goffin, los norteamericanos Paul, Nakashima, Fritz y Tiafoe, los dos holandeses de nombres impronunciables, los australianos De Minnaur, Kubler y Kyrgios, el chileno Christian Garín y la esperanza británica del torneo: Cameron Norrie. Un Wimbledon al alcance de muchos pero que, probablemente se quede en manos de los de siempre.