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Rafa ha estado presente en todas las ediciones del torneo desde 2003. El balear ha ganado en 5 ocasiones, 1 sobre pista dura y 4 sobre tierra batida. Su estrecha relación con la organización del más importante de cuantos torneos se disputan en España, le ha hecho marcarlo en su agenda como el de su vuelta a las pistas tras la lesión.


Está claro que lo de Nadal con Madrid no es una relación de conveniencia. Su fidelidad está demostrada a prueba de bombas. Ni las inoportunas lesiones, que han acompañado al manacorí durante toda su carrera deportiva, han conseguido separar a esta pareja, Madrid-Nadal, que cumple ya 19 años de amor apasionado.

El Mutua Madrid Open es el único Master1000 que ha cambiado de sede, empezó disputándose en Estocolmo, Essen y Stuttgart hasta que Ion Tiriac decidió traerlo a Madrid, y de superficie, empezando en 2002 sobre superficie dura y sobre tierra a partir de 2009. A su estreno en la capital de España se le “robó” su final por lesión del checo Jiri Novak, yendo a las manos de Agassi. En 2003, primer triunfo español a cargo de Juan Carlos Ferrero, para que las nuevas generaciones sepan que fue cocinero antes que fraile. Ese mismo año fue el del estreno de Rafa Nadal, a quien cortó las alas otro importante fraile de nuestro tenis, Alex Corretja. Así empezó el idilio. Rafa, con 17 añitos… y el Master1000 de Madrid con tan sólo 1.

Apenas tuvieron que pasar dos años, para que, en indoor, sobre una superficie dura y en otoño se impusiera por primera vez. Fue ante Ivan Ljubicic, en la primera gran remontada de Rafa, cuando este tipo de torneos se jugaban a 5 sets y él ya había perdido los dos primeros. Un joven tímido con pantalones pirata, melena al viento y camiseta sin mangas vencía a un avezado croata que manejaba el juego con un control diabólico, en un inolvidable tie-break del quinto set.

La senda de la victoria volvió con el cambio de superficie. Antes pasó momentos duros, como la derrota en 2006 ante el checo Berdych, mientras mandaba callar al público con un gesto que ha quedado para la posteridad, o la inesperada derrota en 2006 en semifinales ante Gilles Simon.

Con el traslado a la Caja Mágica, Nadal se convirtió en un asiduo de las finales, salvo en la edición de 2012, la de la tierra azul, en la que Verdasco le remontó inexplicablemente en octavos un partido que Rafa tenía ganado. Los duelos con Federer y Djokovic se convirtieron en míticos para levantar el título, en 2010, 2013, 1014 y 2017 pero también para quedarse sin ellos en 2009, 2011 y 2015. Sus últimos verdugos han sido Murray, Zverev y Thiem.

Con Verdasco fuera del torneo, al negarle la organización una invitación, Nadal se convierte en el jugador con más participaciones en un mismo Master1000. Su balance en Madrid es de 54 partidos y tan solo 13 perdidos. Ha vivido situaciones memorables que todos guardamos en nuestra memoria, pero, en el momento actual sus opciones de ganar son bajas por las condiciones de altura de la pista y su falta de rodaje en tierra. No obstante, Rafa viene a Madrid a devolver algo de lo mucho que le ha dado este torneo, eso sí, más reconocimiento y cariño que títulos, si lo comparamos con otros. Pero el balear es agradecido y aunque Madrid sea un medio para afrontar objetivos mayores, Nadal lo va a dar todo por alcanzar su sexto título en la capital de España.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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