El calendario del circuito tenístico marca que el Master1000 de París-Berçy, además de ser el último de la temporada, sirve para perfilar los elegidos a la fiesta final del tenis. Djokovic, envuelto en la polémica de su presencia o no en Australia, reaparece tras su derrota en la final del US Open.
Paris- Berçy es un Master1000 diferente. Peculiar, diría yo. Algunos cuestionan su existencia y critican hasta sus instalaciones y organización. Hoy se levanta el telón con una participación plagada de estrellas, lo que viene a demostrar su habitual función en el calendario, alcanzar los puntos necesarios para ir al Masters Finals o, si ya estás entre los elegidos, coger ritmo de competición. Entre estos últimos está Djokovic, ausente de Indian Wells y que se ha tomado un descanso desde la dolorosa derrota en la final del US Open ante Medvedev. Entre los ávidos de puntos están Ruud, Sinner, Hurkacz y Auger-Aliassime. Dos plazas para cuatro candidatos. Y los que prefieren borrarse de la cita parisina, el italiano Matteo Berrettini, que tras su derrota en Viena ante Alcaraz, ha decidido excusar su ausencia y preparar su presencia en el Masters que este año viaja hasta su país natal.
Todo esto se va a dilucidar en un atractivo cuadro que se muestra tan diverso como interesante. Hagamos un rápido análisis del mismo en un torneo que, si tiene algo de peculiar es la variedad en su palmarés: Murray (2016), Sock (2017), Khachanov (2018), Djokovic (2019) y Medvedev (2020).

Cuadrante de Djokovic: El serbio reaparece con unos rivales asequibles. Fognini es víctima habitual de Nole y el magiar Fucsovics no atraviesa el mejor momento como para sorprender al nº1. Luego llegaría un Monfils que si bien ha regresado a la senda del buen juego, sí reconoce estar con el depósito justo para acabar la temporada.
Cuadrante de Rublev: El ruso está defraudando en este final de temporada. Las inesperadas derrotas en Moscú y Viena le convierten en un jugador vulnerable y sus rivales lo saben. Y ahí es donde Cameron Norrie, flamante vencedor de Indian Wells, se erige como favorito para enfrentarse a Djokovic en cuartos de final. Eso sí, dos invitados peligrosos viajan en este vagón del cuadro: Taylor Fritz, finalista en San Petersburgo y semifinalista en Indian Wells, dispuesto a seguir la racha y Reilly Opelka, siempre peligroso en estas pistas en las que saca a pasear su servicio letal.
Cuadrante de Tsitsipas: El griego parece llegar muy justo a este final de temporada. Poco a poco se ha ido desinflando en la segunda parte de la temporada, desde su dolorosa derrota en la final de Roland Garros ante Djokovic en la que se se llevó los dos primeros sets. A partir de ahí pocas apariciones en las rondas finales y derrotas inesperadas como las últimas ante Alcaraz en el US Open, Bashilasvili en Indian Wells o Tiafoe en Viena. Y aquí pronto tendrá que dar todo lo que le queda ya que se enfrentará al ganador del Harrys vs De Minnaur. Susto o muerte. Eso sí, pasado ese escollo, no parece que Roberto Bautista esté en disposición de darle un susto al griego.
Cuadrante de Hurkacz: El polaco decidido a hacer de la necesidad virtud. Su mal resultado en Viena ha provocado que Sinner le haga un «sorpasso» en el último momento. Ahora la presión está de su lado y deberá imponerse a un rival directo en esta lucha, Auger-Aliassime. Se prevé un octavos de final entre el polaco y el canadiense con sabor a final y un regusto a Masters.
Cuadrante de Ruud: El noruego es otro de los implicados en la lucha por viajar a Turín. El noruego llega en un momento bastante bueno en esta gira europea de otoño y con 5 torneos en la buchaca, y no sólo en tierra batida. Y así de acertado deberá continuar porque en su cuadro se va a encontrar jugadores complicados como Evans, Tiafoe o el mismísimo Schwartzman.
Cuadrante de Zverev: Sin duda, el alemán viene con la vitola de favorito. En Viena ha dado una lección de tenis y no parece que Khachanov o Dimitrov se puedan interponer en su objetivo de llevarse por primera vez el Master1000 parisino. El año pasado cayó en la final ante Medvedev. Este año busca resarcirse.
Cuadrante de Sinner: El italiano está en un momento increíble y lo de las semis de Viena ante Tiafoe hay que entenderlo más como un accidente propio de la inexperiencia que por un problema en su juego. Sinner tiene que asegurar su plaza en Turín y, para ello, tendrá que enfrentarse a las primeras de cambio con Carlos Alcaraz. Atractivo partido que nos vamos a hartar de disfrutar en los próximos años.
Cuadrante de Medvedev: El ruso es una incógnita. El US Open cumplió sus expectativas para este 2021 y así pareció tras su derrota ante Dimitrov en octavos de Indian Wells. Ahora defiende los 1000 puntos conseguidos el año pasado y aunque tiene asegurado el billete a Turín mucho tendrá que mejorar para acercarse en la clasificación a Djokovic. Por el camino no lo va a tener fácil: Ivashka, Cilic, Karatsev son rivales correosos a los que sólo apartará si salta con la mayor motivación posible.
En lo que hace referencia a los españoles, hay que recordar que tampoco ha sido un torneo que guarde buenos recuerdos para los nuestros. Únicamente David Ferrer ha levantado el coqueto trofeo que se otorga a los vencedores, fue en 2012. El resto, finales perdidas para Gimeno, Casal, Nadal y el mismo David Ferrer. Este año nuestras opciones no parecen grandes. Carreño y Bautista no están atravesando su mejor momento y saldrán a la pista pensando más en el merecido descanso que le espera en unas semanas que en dar la sorpresa. Tampoco parecen con muchas opciones Davidovich o Albert Ramos. Más guerra puede dar Alcaraz tras su ilusionante paso por Viena, adonde sólo Zverev cortó las alas para volar hasta la final. Eso sí, muy pronto se encontrará a Sinner en lo que está llamado a ser un duelo del futuro.
Todo preparado para despegar en este final de temporada. Los pasajeros deben estar atentos y avisar al conductor para apearse en la parada en la que ellos, o sus compañeros de viaje, decidan. Los últimos en bajarse recibirán el billete de regalo para viajar a Turín.
Por apostar en alguien concreto, creo que Zverev bien podría ser campeón, ahora bien… terminará ganando el serbio de casi siempre