Mérida-Bucarest

Dani Mérida se ha quedado a dos puntos de lograr lo que Davidovich aún no ha conseguido. Con tan sólo 6 partidos en el circuito ATP ha acariciado el objetivo de cualquier jugador profesional, ganar un título ATP. Sirva como ejemplo de la gesta que ha estado a punto de conseguir que Alejandro Davidovich, con 319 partidos jugados, cinco finales en las que ha desperdiciado alguna bola de partido, estando el nº14 de la ATP y habiendo ganado 11,5 millones de dólares en su carrera, no ha sido capaz aún de lograrlo. Pues bien, de un plumazo, el jugador de Alcalá de Henares ha estado a punto de pasar por la derecha del malagueño, de Rinderknech, de Michelsen, de Munar, de Moutet y del mismísimo Benneteau, ya retirado, que jugó 570 partidos ATP y perdió las diez finales que jugó.

A la tercera ha ido la vencida para Navone. El argentino, que ya había jugado dos finales, se ha mostrado más frío en los momentos decisivos, tirando de la experiencia que le ha dado sus años en el circuito. Además, se trata de uno de esos especialistas en tierra batida que ha sabido sufrir durante toda la semana, hasta el punto de superar dos bolas de partido ante Van de Zandschulp en semifinales. En la final, su rival ha sido Dani Mérida, un complutense dispuesto a graduarse en el tenis con excelentes notas, pero que hoy no ha aprobado el primer examen al que se ha presentado. Los nervios y las prisas han sido malos consejeros ya que aventajaba 3-1 a su rival en el tercer set. Ha sido en ese momento en el que, el abismo de la victoria le ha jugado una mala pasada. No obstante, Mérida no ha dejado de luchar hasta el final a pesar del terrible desgaste físico que acumulaba desde la fase previa. Al final, 6-2, 4-6, 7-5 para el argentino, que retorna al Top50 de la ATP.

Si Mérida fue en época romana epicentro económico, político y cultural, diseñado para emular la grandeza de Roma con infraestructuras monumentales como el teatro, anfiteatro, circo y acueductos, este tenista, compluto natus, no va a parar de luchar hasta que consiga la misma gloria que tuvo, y aún conserva, la ciudad que lleva en su apellido. Ave Emérito Augusto, victuri te salutant.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

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