Los mercados financieros del tenis están que arden a cuentas de la ingente bolsa, que se van a llevar los 6 elegidos para las Six Kings Slam, a costa de la banca saudi. El resultado de esta edición de 2025 es parecido al de la edición pasada, con Sinner como vencedor y Alcaraz finalista. Diferente ha sido el tercer puesto que, un Djokovic agotado, ha entregado a Fritz tras perder el primer set. Zverev y Tsitsipas, elegidos por la organización del torneo para este cameo tenístico, se van con los bolsillos llenos y la dignidad por los suelos.
Los del Banco de Sabadell llevan meses a la gresca contra los del BBVA a propósito de las aviesas intenciones que suelen tener los peces gordos de engullirse, sin razón aparente, o sea, porque sí, a todo lo que se mueve a su alrededor. En el tenis, actualmente pasa lo mismo. Hay dos peces gordos y un bálamo de jugadores que intenta no cruzarse, con ninguno de ellos, por el océano de torneos de la temporada, por si acaso se los zampan. Por lo pronto, esta temporada, ellos ya se han merendado los cuatro torneos más importantes del año, dos Grand Slams para cada uno, y, esta noche, han luchado por el mayor botín que jamás se haya repartido en la historia del tenis: más de 6 millones de dólares para el ganador.
Será por dinero. Más de 13,5 millones de dólares de presupuesto en premios han puesto los sauditas para organizar un simple torneo de exhibición de 3 días. Tsitsipas y Zverev aceptaron la invitación del torneo, a sabiendas de que no estaban para jugar ni al 70% de su nivel, pero poderoso caballero es Don Dinero. El alemán estuvo menos de una hora sobre la pista y durante este tiempo ganó 367€ por segundo y el griego unos 18000€ por minuto. De haber hecho una OPA hostil, Shasha podría haber comprado, de una tacada, 500.000 acciones del banco catalán.
Lo curioso de este circo financiero es que el alemán se ha llevado el mismo dinero que Alcaraz, finalista, o Fritz, que ha jugado tres partidos. Por participar ya te dan un cheque de 1,5 millones de dólares, si ganas el torneo, sumas 4,5 millones más que han ido hasta las cuentas de Sinner en Montecarlo donde van a estar a salvo de la voracidad del fisco italiano.
Alcaraz, tras ver cómo salía Sinner a disputar esta exhibición, se ha vestido de alto ejecutivo del BBVA, poniendo el foco en el reparto de dividendos a sus accionistas que tiene pensado para los próximos torneos y, dando esta batalla por perdida desde muy pronto. Los innumerables errores al resto, la falta de acierto al servicio y la efectividad del jugador de San Cándido, han sido un cúmulo para arruinar la operación: 6-2, 6-4.
Arabia Saudi se había propuesto comprar el mayor espectáculo del tenis actual a cualquier precio, y así lo ha hecho. Si echamos un vistazo para ver cómo han reaccionado los mercados bursátiles españoles estos días, puede sorprender que las acciones del BBVA, a pesar de la supuesta derrota, están subiendo y, por contra, los accionistas del Sabadell son más pobres, a pesar de la victoria. Idéntico resultado puede salir de esta batalla tenística, que se han inventado los saudíes, y en la que el vencedor puede acabar perdiendo y el que ha palmado acabe obteniendo mayor rentabilidad.
Y es que, el murciano afronta los últimos torneos de la temporada con el propósito de acabar como nº1 de la ATP, alzarse con el trofeo de Maestros que aún falta en sus vitrinas, rascar un buen resultado en el último Master1000 de la temporada y, por qué no, ganar su primera Ensaladera. Para ello, mucho me temo que Carlitos ha aprovechado este torneo de exhibición para, marcarse un Indurain, y entregar esta etapa a su rival, a la espera de que lleguen las jornadas de montaña. En ocasiones, la economía financiera es difícil de explicar, pero, os aseguro, que el tenis a este nivel, también lo es.
Y por cierto, si somos rigurosos, el único King que sí tiene Six Grand Slam, es Alcaraz.
Ya nos lo cantaban los nórdicos de ABBA; Money, money, money…
Erase una vez un tenista que a mediados de septiembre no estaba en condiciones óptimas para atender la llamada de David Ferrer y que sólo una semana después si lo estaba para participar en la Laver Cup y llevarse aprox. 300.000 dolares americanos.
Hemos sabido que ahora y en Arabia Saudita, tampoco su tobillo estaba en condiciones inmejorables pero el hecho de participar conllevaba un suculento fajo de billetes.
El dinero todo lo mueve y el espectáculo debe continuar. Es lícito pretender ganar dinero cuando se está en condiciones de hacerlo. Absolutamente lógico.
Ahora bien, cuando llegue la hora y las eliminatorias decisivas de Copa Davis bien sería sensato reflexionar y dar el premio de esa participación a quien se lo ha ganado (Carreño, Martínez, Munar)… de todo punto sería simplemente justo. Menos justo sería llevar en volandas a quien se borró en pleno ejercicio de su libertad. Por cierto, justo era también por parte de Martínez reivindicar su más que ganado derecho de ir a los Juegos Olímpicos y en cambio…..!
Total, que digo yo que «Demos al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios»
Buena crónica a la que solo añadir :
Por la participación con claros visos de avaricia economica en el último y millonario torneo de aquellos que por castigo tienen dinero, dinero y dinero, tanto Zverev, Thisitpas como Alcaraz, reciben un…… ZASP en toda la boca!!!!!!, claro esta que con 1,5 millones más en su cuenta.
Del resto hablaremos más adelante, cuando nos lo permitan las circunstancias.