El jugador griego completa una semana perfecta en los Emiratos Árabes Unidos para hacerse con el primer ATP500 de su carrera. Stefanos Tsitsipas no lograba un título desde hace casi un año, cuando levantó el trofeo en Montecarlo. Esta vez ha sido ante Auger-Aliassime, ganador ya de dos títulos en 2025.
Fue Freud quien utilizó la expresión, «matar al padre», como una figura retórica para describir el proceso evolutivo, en el que dejamos de mirar a nuestros progenitores, como referencias principales, y empezamos a dibujar nuestra propia vida. El padre del Psicoanálisis resolvía así el asesinato del rey de Tebas a manos de su hijo para unirse a su propia madre. Tsitsipas ha borrado de su equipo, de un plumazo, a su padre, como primer paso para relanzar una carrera que estaba en caída libre. Esta tarde en Dubai, Edipo se ha impuesto a Auger Aliassime por un doble 6-3.
El griego ha completado una semana perfecta en la que se ha deshecho de tenistas de alto nivel y que están en un excelente estado de forma, como es el caso del canadiense, ganador ya de dos torneos en este 2025. Antes, pasaron por el aro del dios griego, Sonego, Khachanov, Berrettini y Griekspoor. No está nada mal para un jugador que acaba de salir del Top10 y pelea por recuperar esa posición de privilegio en el circuito.
Esta tarde, en la central del Aviation Club Tennis Centre de Dubai, Tsitsipas ha salido como un avión convencido de que no podía perder la oportunidad de ganar su primer ATP500. El duodécimo título del griego completa las categorías del circuito (incluido un ATP Masters), a la espera de que llegue un soñado Grand Slam.
Tsitsipas se ha liberado de la vehemente figura paterna, esa que tantos videos de discusiones nos ha dejado. El bueno de Stefanos estaba atado a los parámetros que Apostolos le había marcado desde pequeño. En las gradas ya sólo se atisba a la madre, perdida entre la muchedumbre e intimidada por la alargada presencia física o no, de Paula Badosa. Que a Tsitsipas le ha venido bien deshacerse de su padre es, como dicen algunos, un hecho fáctico.
Bueno ya es hora de que los padres no interfiramos en las carreras de nuestros hijos, o no????.
Bueno, en este caso por resultados se hacía necesaria aunque hay otros muchos casos en los que el consejo paternalista se hace más que necesario, aunque solo sea para justificar la culpabilidad de un mal resultado.