Nadal_despedida

Rafael Nadal Parera ha anunciado su retirada del tenis profesional este jueves 10 de octubre de 2024. Con un video en sus redes sociales, ha puesto fecha de caducidad a una carrera de 23 años que le ha reportado 92 títulos ATP, 22 de ellos Grand Slam, más de 1000 partidos ganados y 135 millones de dólares en premios. Además de ser el mejor deportista español de todos los tiempos, Nadal es el auténtico rey de la tierra batida y difícilmente conoceremos a alguien que consiga el hito de ganar 14 veces Roland Garros.


Llegó el momento de Nadal… y guardar la ropa. Rafa siempre ha sido consciente de que el éxito y la fama también acabarían. «Esto, sea lo que sea, también pasará», el maravilloso mensaje que llevaba grabado en el interior de su anillo el rey del cuento de Jorge Bucay, ha sido uno de los lemas que ha acompañado a Rafa durante toda su carrera deportiva. Tenerlo presente le ha servido, en los malos momentos, para darse cuenta de que las lesiones serían pasajeras, y, en los grandes éxitos, para contener la euforia y regalarnos su lado más humilde.

En ocasiones nos defraudamos cuando comprobamos que la persona es diferente al personaje que divinizamos. Este no es el caso de Rafa Nadal. Si sobre la pista los datos lo colocan como uno de los mejores deportistas de la historia, fuera de ella, mejora. Su enfermiza humildad, plasmada en el video anunciador de su próxima retirada, nos ha hecho ver que su ego está muy por debajo del que habitualmente gasta el común de los mortales. Si no fuera así, no podríamos entender como, un ídolo del deporte de tal magnitud, sigue autopercibiéndose como un sencillo adolescente que un día tuvo que decidir entre empuñar una raqueta o patear un balón.

Nadal siempre ha sido consciente de que el reloj jamás se detiene. A sus 38 años se ha regalado la oportunidad de volver a intentarlo. Durante todo este 2024, ha luchado para volver a ser competitivo en el circuito y se ha preparado para un nuevo asalto en Roland Garros y su sueño de otra medalla olímpica sobre su superficie preferida. En su vocabulario no existe la palabra rendirse. Sus 14 títulos de Roland Garros jamás serán igualados en este deporte. Pero es que Rafa deja atrás innumerables récords que hablan muy a las claras del tamaño del personaje: único jugador en ganar, al menos un Grand Slam, de forma consecutiva, durante 10 años, de 2005 a 2014; el más joven en alcanzar el Golden Slam (los 4 Grand Slam y los JJOO) en su carrera; junto a Djokovic son los únicos en ganar al menos dos veces los cuatro Major y, en una misma temporada tres de ellos de diferentes superficies; es el único jugador en la historia que ha ganado un Grand Slam en tres décadas diferentes y el que más partidos y torneos (90) ha ganado a techo descubierto; además de ser el que más semanas consecutivas ha permanecido dentro del Top10 (912) y el que posee una mejor racha de partidos ganados sobre una misma superficie (81 en tierra batida). Así es como ha conseguido 22 Grand Slams, 36 Master1000, 23 ATP500, 11 ATP250, 5 Copas Davis, un par de medallas olímpicas y algunos éxitos más que harían esta lista interminable. Ahora, se ha puesto la alarma para madrugar, por última vez, en la fase final de la Copa Davis, que se disputará en Málaga del 19 al 21 de noviembre, y que supondrá su última aparición por una pista de forma profesional.

El vacío que deja en el mundo del tenis difícilmente será ocupado por nadie semejante. La tierra de Roland Garros se sentirá huérfana cuando no sea acariciada por los resbalones del balear. Los mensajes de despedida de sus compañeros de circuito dejan bien a las claras que quien se marcha no es uno más, sino el ídolo de casi todos los que andan ahora dándole a la pelotita. Si su técnica y trabajo han sido excelentes, su cabeza ha sido privilegiada y ahí es donde ha residido el verdadero éxito que ahora se lleva para siempre. Rafa no ha necesitado tatuarse frases que le recuerden que él también es mortal. Este mensaje ha sido el que le ha sujetado al suelo y siempre le ha acompañado para que cuando llegara este día, en el que ya le tocaba colgar la raqueta, nada se desajustara en su habitual orden vital. Esto, de lo que hoy toca hablar, es lo normal dentro del ciclo de existir. Nadal ha sido un personaje en la obra de teatro del tenis y él siempre ha sabido que hasta las mejores funciones vienen con fecha de caducidad.

Su legado supera el de los grandes del deporte patrio. Nadal está por encima de Seve Ballesteros, Ángel Nieto, Miguel Indurain, Pau Gasol, Fernando Alonso o el mismísimo Manolo Santana. Rafa ha significado para toda una generación un ejemplo de valores, superación, calidad y trabajo. Nadie ha conseguido explicar el tenis en toda su dimensión como él, y lo ha hecho, únicamente, desplegando su juego. Talento, estrategia, pundonor y lucha continua es lo que deja en todos los aficionados de todos los confines de la Tierra.

En la carrera que ahora termina los datos no son lo más importante. Qué más da un título más o un título menos, que Djokovic vaya acabar con mejores registros no es significativo. De lo que estamos orgullosos es de su absoluto respeto en la pista, de sus cero raquetas rotas, de su ausencia de exabruptos y su exquisita educación en momentos en los que la tormenta descargaba con fuerza. Lo que ha conseguido Rafa se mide con otros parámetros que van más allá de las frías cifras puestas en un palmarés.

No ha sido una buena semana para España. La trama de corrupción que salpica a quienes mueven los hilos de nuestra piel de toro y los regalos penitenciarios a quienes atentaron contra nuestras entrañas, se han sumado a la retirada de Andrés Iniesta y la derrota de Alcaraz en Shanghai. Pensábamos que nada podía empeorar la vida hasta que nos enteramos que nuestro principal embajador en el mundo anunciaba lo que todos imaginábamos que no tardaría en ocurrir. Las casualidades no existen. Rafa, el mejor representante de la marca España, ha anunciado que se marchaba en la semana que celebramos la Hispanidad, concretamente este jueves, el día 10 del 10 porque sólo ese número puede representar lo que ha sido su carrera deportiva. Gracias por todo y descansa en paz, que te lo mereces.

Francisco Viso. Periodista

Por Fran Viso

Periodista. Un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad

4 comentarios en «ADIOS A UN MITO DEL DEPORTE ESPAÑOL Y MUNDIAL»
  1. Acertadísimo artículo y merecidisimo reconocimiento al mejor e inigualable deportista español de la historia.
    Me quedo con todo, pero reseño algo concreto…. qué control mental! con esas desorbitadas cifras de partidos profesionales y jamás un exabrupto, jamás rompió una raqueta.
    SUBLIME Y EJEMPLAR.

    1. Maravilloso,no podía ser menos . Así ha pasado por nuestras vidas. Ha dejado en nuestro corazón el Amor por el Tenis y el respeto hacia los demás. Rafa Nadal siempre será un ejemplo de EDUCACION y valores infinitos.

  2. Cuando los profes se reunen para decidir a quién le le conceden la matrícula de honor, tienen que valorar algunos intangibles que desempaten entre exámenes de 10.
    Esos intangibles que tan bien plasmas en este artículo, le convierten a mi juicio el GOAT sin discusión alguna.
    ¡Cuánto nos has hecho disfrutar, Rafa!

  3. Tras esta grandisima crónica sobre la trayectoria de nuestro gran Nadal, difícil se hace poner algo que no esté ya debidamente explicado, tan sólo gracias Rafael Nadal Parera, tu trayectoria deberá ser ejemplo para las generaciones actuales y futuras.
    En otro orden la dignidad y el buen hacer tanto dentro como fuera de la pista debería ser de obligado seguimiento en otras facetas del día a día de algunos??????, bueno de prácticamente todos esos mandatarios/as/es/is/us, que sufrimos

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