El jugador murciano no aprovechó la ventaja de un set arriba y acabó metiendo al ruso en el partido, para que éste alcanzara sus primeras semifinales en Madrid. Alcaraz y su equipo dan por bueno el resultado en el torneo, al que llegaban sin rodaje en tierra batida y saliendo de la lesión del antebrazo derecho. Rublev se enfrentará a Taylor Fritz por un puesto en la final. Sinner se retira por problemas en la cadera, lo que lleva a Auger Aliassime hasta sus primeras semifinales en un Master1000.
No corren buenos tiempos para la prensa. En días en los que se intenta cercenar la libertad de expresión, controlando las opiniones de los que se atreven a criticar a quien maneja los hilos del país, tenemos que despedir a una de las maestras de la profesión, Victoria Prego. Gran escuchadora, lo que consideraba como primer paso del aprendizaje, todos recordaremos su calmado tono de voz que siempre acompañaba de grandes argumentos. Nadie como ella ha glosado la Transición española, esa misma que ahora vilipendian los socios de gobierno. Pues bien, la derrota de esta tarde de Alcaraz ha venido a cuestionar esa otra transición, la que se está produciendo en el mundo del tenis y que muchos periodistas, admiradores de la Prego, llevamos años anunciando.
Casi nunca las cosas ocurren como uno espera. El tenis no es ajeno a estos caprichos de la predeterminación y jornadas como la de hoy en la Caja Mágica dejan bien a las claras que el circuito está muy competido. Alcaraz llegaba como claro favorito para imponerse a un Rublev que aún no se había recuperado de su sanción en Dubai, Cerundolo dejaba pasar el tren de las semifinales de un Master1000 ante Fritz y Sinner cumplía sus amenazas de retirada por problemas en su cadera. Sólo nos queda conocer al cuarto semifinalista del torneo que saldrá del Medvedev-Lehecka de mañana.
Carlitos está bajo de ritmo por la falta de partidos, es posible que aún arrastre molestias de su lesión del antebrazo y que quizá la confianza en sus golpes aún no sea la deseable…, todo puede haber influido para que el murciano no haya conseguido su decimo quinta victoria consecutiva en Madrid. Pero, ejerciendo el libre derecho de la crítica, también hay que decir que Alcaraz hoy ha fallado en sus cálculos y su actitud para llevarse el partido. Tras un correcto primer set que se ha apuntado por 6-4, no ha sabido gestionar el partido para finiquitarlo con la seriedad que requería. Un cúmulo de malas decisiones en pelotas de break y un punto de querer gustarse con golpes inverosímiles han conseguido meter en el partido a un Rublev gris hasta el segundo set. Ha sido en ese momento en que, este Lázaro del tenis, se ha levantado y ha empezado a andar. Apoyado en un servicio muy mejorado en los últimos meses, el moscovita ha sorprendido a Charly para llevarse el segundo set por 6-3.
Con tablas en el marcador han surgido las dudas del segundo cabeza de serie del torneo, quien ha cedido su servicio a las primeras de cambio. Alcaraz ha tenido opciones para hacer contrabreak, pero el exceso de confianza y la caprichosa cinta de la red que no estaban hoy por echar una mano al de El Palmar. Un acertadísimo Rublev ha acabado poniendo la puntilla al partido con un 6-2 que hace justicia a lo visto sobre la pista. Decir lo contrario sería un bulo de esos de los que tanto se habla estos días.
La derrota de Alcaraz y la retirada de Sinner por los problemas que lleva arrastrando en la cadera desde hace días, nos ha dejado huérfanos de relatos épicos de la nueva generación del tenis, pero nada es comparable hoy a la pérdida de esa contadora de la verdad que ha decidido marcharse antes de ver como algunos querían callar su voz. Descanse en paz, Victoria Prego.