El norteamericano consigue su segundo título ATP al imponerse a su compatriota Marcos Girón, quien tras el ATP250 de Dallas asciende al Top50, desde donde sigue buscando su primer torneo en el circuito. Tommy Paul vuelve a encontrarse con el triunfo tras las derrotas en las finales de Eastbourne y Acapulco la temporada pasada.
Pertenezco a una generación que supo sobreponerse a la espera de toda una semana para ver un nuevo capítulo de su serie preferida. La ingesta dosificada de los contenidos audiovisuales no era mala en sí misma, bien al contrario, te permitía comentar con tus iguales cuanto acontecía en el último capítulo y jugábamos a pronosticar lo que ocurriría en el siguiente. Colombo, Las Chicas de Oro, Turno de Oficio, Cheers, Dinastía, Norte y Sur, Anillos de Oro…, la memoria no deja de sorprenderme. Pero de entre todas ellas la que más me atraía era Dallas, donde las truculentas relaciones de los Ewing, una multimillonaria familia dedicada al negocio del petróleo, me inmovilizaba frente al televisor. Cuarenta años después nada nos sorprenderían sus traiciones, infidelidades y perjurios constantes, sino que nos llevaríamos las manos a la cabeza por ser tan irrespetuosa con la Agenda 2030. Ahora, Dallas busca alternativas más ecosostenibles con eventos deportivos más respetuosos con el medio ambiente como este ATP250 que se ha disputado durante esta semana y que, como no podía ser de otra manera, ha estado copado por jugadores estadounidenses.
En el corazón de Texas se han reunido un buen puñado de norteamericanos dispuestos a repartirse un botín de 115000 dólares, con el que el ganador se puede comprar unos 150 barriles de crudo. Tiafoe, Paul, Shelton. Eubanks, Mmoh, Giron, Nava, Sandgren, Johnson y un largo listado de estadounidenses, salvo su mejor representante actual en el circuito, Taylor Fritz, han querido estar presentes en este pozo del tenis. Sólo Mannarino, que se aprovechó de dos retiradas de sus rivales, se coló en semifinales contra los jugadores locales. Marcos Giron, que no había estrenado su casillero de victorias en este 2024, ha impresionado a propios y extraños durante toda la semana con un juego tan agresivo como letal para ir finiquitando rivales, entre ellos Frances Tiafoe, favorito en todas las quinielas. Por la otra parte del cuadro, Tommy Paul, cabeza de serie nº2 del torneo, quien ha ido creciendo en su juego hasta semifinales, en las que ha dado una auténtica lección de juego magistral ante Shelton.
En la final se veían las caras por tercera vez Giron y Paul para deshacer una igualdad que no sólo el marcador reflejó. Los dos rivales se mostraron como enemigos íntimos, capaces de mostrarse complacientes entre ellos pero, como en Dallas, dispuestos a darse las peores puñaladas por la espalda.
Los dos primeros sets se los repartieron como si se tratara de la herencia de un magnate del petróleo. El tercer set desató la ambición de un vengativo Tommy Paul disfrazado de J.R. para negar un triunfo que ya merece Bobby Ewing, interpretado esta vez por Giron, un tenista de reparto que cuenta con la simpatía de los seguidores del circuito y que ya merece un triunfo tras su segunda final perdida. Paul ahora saborea su segundo barril de la ATP, tras Estocolmo 2021, y se convierte en una de las esperanzas renovables de la energía del tenis estadounidense.