Termina la fase de grupos con los cuatro mejores del año en semifinales: Sinner, Alcaraz, Medvedev, Djokovic. Sinner demuestra su excelente estado al vencer a Tsitsipas, Djokovic y Rune. El italiano, que pasa como primero de grupo, se enfrentará a un Medvedev que sólo se vio superado por Alcaraz en su grupo. Carlitos va mejorando su rendimiento conforme pasa el torneo y se enfrentará a Djokovic en semifinales, en el que será el cuarto enfrentamiento de ambos en 2023, con balance positivo para el serbio de 2-1.
Una vez servidos los entrantes, pasamos a los primeros platos. Les recuerdo que, entre los aperitivos, los señores han podido degustar un delicioso gazpacho de sabores contundentes, como el Sinner-Djokovic, unas brochetas de rodilla de Rublev en su punto, las habituales «tontoletas» de Tsitsipas en lesión y las famosas croquetas de aspavientos al público de todos los gustos.
La semana ha podido resultar indigesta para más de uno. Zverev, que se las prometía muy felices tras su triunfo ante Alcaraz en las autonómicas del Masters, acabó cediendo su puesto en semis ante un Medvedev al que nadie quiere, pero siempre está ahí. Rublev se marcha de este torneo sin conocer la victoria y con la rodilla maltrecha tras un nuevo arranque de ira en el que, en lugar de pagarlo con sus raquetas, opta por maltratarse con excesiva crueldad. El mismo Djokovic se está convirtiendo en un experto en eso de pagarlo con la herramienta de trabajo. Ante Rune, necesitó batir un par de raquetas para recuperar el equilibrio y cocinar un tercer set impecable ante el danés. En la sede de Head deben andar más mosqueados que el espectador que se sienta detrás de Boris Becker. El nuevo entrenador de Rune no para de levantarse durante los puntos, como si fuera un hooligan inglés.
Lo más lamentable de estos días, quizá, haya sido lo del novio de Badosa. El pobre Hurkacz, primer reserva del Masters, venía con hambre y esperaba un trozo de la moussaka que Tsitsipas no podía digerir, pero, decidió empezar su plato a sabiendas de que el malestar de estómago acabaría provocándole los vómitos de la retirada. El polaco sólo pudo probar las migajas de un intrascendente duelo ante Djokovic.
En los últimos torneos, estamos comprobando como es un hecho que el público del tenis empieza a comportarse con menos educación de la esperada. Gritos a destiempo, ovaciones tras errores no forzados del rival e, incluso, insultos a los jugadores han provocado que los jugadores estén más mosqueados con el público que Ione Belarra e Irene Montero con Yolanda Díaz. No sólo Djokovic, que no se corta un pelo en afear al respetable sus gritos, sino también Medvedev y Rune han afeado a la afición italiana su forma de animar a Sinner, más propia de la bancada socialista tras las palabras de su líder, que de un espacio propio para el diálogo, la reflexión y el espectáculo.
Por último, la semana nos deja un resquicio de esperanza, de salvación para el marco normativo del circuito profesional. Sinner y Rune no llegaron a un pacto para condenar a Djokovic y prefirieron respetar las leyes del tenis antes que dinamitar la ética de este deporte. Una victoria de Rune hubiera dejado fuera al nº1 del mundo y máximo favorito para ganar el torneo. A Sinner le bastaba con dejarse perder para evitar al serbio en una hipotética final en este Masters 2023, pero, de haberlo hecho, jamás hubiera recuperado el honor que supone competir siempre con limpieza y dignidad.
Llegado el momento de los primeros platos, los señores pueden elegir entre una ensaladilla Medvedev con salsa tártara o unos canelones con calabaza Sinner, que están a punto de salir de nuestras cocinas. Más tarde, completaremos las opciones con un contundente revuelto de michirones de Alcaraz o una selección de los livianos platos veganos de Djokovic, aderezados, eso sí, con el insustituible, trigo sarraceno. Ambos platos, les puedo asegurar, harán las delicias de los comensales.
Por último, para concluir, les puedo adelantar que mañana podrán degustar el plato principal en el que, como de costumbre les ofreceremos lo mejor en carne o pescado, y como colofón, alguno de los mejores postres que nuestros chefs llevan preparando durante toda la temporada. Deseamos que los señores sepan apreciarlos… y si no, esperemos que les guste la fruta.
Maravilloso relato de todo cuanto llega a esa mente privilegiada para relatar lo sucedido en un torneo de tenis y hacerlo POLÍTICAMENTE correcto y no menos culinario como el mejor MASTER CHEF del momento. Gracias
A todos los que nos encanta el tenis, una semana como la que estamos viviendo con los mejores del mundo, nos hace disfrutar de un modo muy especial este maravilloso deporte. Yo destacaría en estos días dos hechos importantes, uno malo y otro bueno. El malo es el griego, en mi opinión ha actuado mal; mal con el publico que perdió un partido, mal con su rival, mal por su concepto de deportividad y muy mal para con Hurkacz. El bueno sería el partido de Rune y Sinner, ahí se mostró la vergüenza torera del italiano, olé por él.
Finalmente y en relación a nuestro cronista, reseñar una vez más, esas guindas que en muchas ocasiones pone en sus artículos. Hoy tocaba la delicatessen de «esperemos que les guste la fruta».